CAMINOS Y PUENTES DE LOS ROMANOS

   TODO Estado organizado necesita un sistema regular de comunicaciones dentro de su territorio, de manera de tener asegurada la constante y cómoda circulación, tanto de sm unidades militares, como de viajeros, mensajeros, mercaderes, etc. Las investigaciones arqueológicas han establecido que los imperios de los hititas, babilonios, persas y egipcios se hallaban surcados par amplias vías de comunicación, dotadas de servicios suplementarios destinados a facilitar la circulación y, a veces, defendidas por fuertes acantonamientos militares.
   E1 imperio de Alejandro Magno, a su vez, asentó su dominacion sobre los territorios europeos y asiáticos utilizando y conservando el sistema caminero creado por sus predecesores. En época relativamente moderna se ha comprobado que la civilizacion minoica, cuyo centro parece haber estado en la isla de Creta, practicaba ya la pavimentación de calles y carreteras. Los cartagineses, par su parte, interesados en grado sumo en el desarrollo del comercio y en la rápida circulación de unidades militares en diversos territorios relatiyamente alejados del mar, extendieron en grado considerable la pavimentación de carreteras y la construcción de diversas obras destinadas a facilitar el tránsito caminero. Los romanos, que sucedieron a los cartagineses, adoptaron ese perfeccionamiento, y de acuerdo con el construyeron, a su turno, Una amplísima red vial par toda la extension territorial sometida.
   El progreso de la técnica guerrera, que durante la prolongada dominación romana creó pesadas máquinas de sitio y de combate, hizo nacer la necesidad de construir pasos practicables con facilidad sobre los ríos. De allí la existencia de fuertes y sólidos puentes sobre las más diversas vías fluviales de Europa occidental, que jalonan el trayecto de las antiguas vías romanas. Los puentes eran construidos con los materiales existentes en la región, y estos eran transportados y colocados en su lugar correspondiente, mediante el empleo de mano de obra esclava.
   Así pudieron levantarse obras, una de las cuales, el puente de Alcántara, situado en la provincia de Cáceres, tiene 188 m. de luz y 8 de anchura, y una altura de 57,50 metros.

Puente de Alcántara construido en honor de Trajano



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¿Qué son los móviles de Calder?



   Ciertos artistas, a la vez escultores y mecánicos, han creado objetos decorativos móviles. El americano Calder es el autor de muchos de estos móviles, entre ellos el que figura en la casa de la UNESCO en París.
   El más insignificante soplo de viento pone en movimiento el "móvil" de Calder, emplazado en los jardines de la UNESCO en París. Trabajando con alambres y hojas de metal diversamente coloreadas, dispuestas en perfecto equilibrio, Calder compuso unas formas que la brisa modifica a cada momento, recreando mil formas nuevas, de proporción y formas cada vez distintas. Esta escultura animada fija nuestra atención y estimula nuestra imaginación, aunque en la actualidad numerosas marcas comerciales utilizan el principio del móvil de Calder para sus campañas publicitarias. En Lieja, la ciudad belga junto al Mosa, existe un móvil de Calder, cuyos movimientos están coordinados con unos juegos de luz y de música.

La Gioconda de Leonardo


   El museo del Louvre, instalado en la que fue antaño residencia real, posee, entre otras muchísimas obras de arte notables, una pintura de Leonardo da Vinci que figura entre las más famosas creaciones de la historia del arte: "la Gioconda".
   Esta pequeña obra del gran pintor italiano ha despertado desde siempre el interés del público. A raíz de un viaje al Japón, donde fue expuesta, se aseguró en una cantidad considerable. Mide 77 centímetros por 53. Se supone que fue pintada entre 1503 y 1506 y representa probablemente a Mona Lisa Gherardini, esposa del comerciante florentino Francesco del Giocondo. La Gioconda tendría veinticuatro años cuando Leonardo da Vinci inmortalizó su enigmática sonrisa y su dulce y misteriosa mirada. Francisco I adquirió este retrato por 4000 escudos de oro. Esta obra, de un valor inestimable, fue robada del Louvre en 1911. Recuperada se reintegró al museo francés en 1913, tras una ligera e invisible restauración.