¿Qué son las levaduras? ¿Dónde se encuentran?

   Las levaduras son hongos unicelulares que pertenecen al grupo de los ascomicetos, palabra formada de la voz griega askos, otro. Tal denominación se debe a la particularidad que poseen los hongos de este grupo de reproducirse por esporas agrupadas en el interior de una especie de otros hongos minúsculos, los ascos.
   Existen varios tipos diferentes de levaduras, que se pueden encon­trar en la naturaleza, donde los azúcares simples están presen­tes, como en los frutos, en la savia que se derrama de los árboles o en el suelo vecino a los árboles frutales. Las más conocidas pertenecen al género Saccharomyces, como las levaduras del pan y de la cerveza.
   La levadura de cerveza, cultivada desde tiempo inmemorial, es el principal organismo utilizado en la fabricación de cerveza y alcoholes. Vive en una solución azucarada, sin contacto con el aire y presenta una forma particular de respiración: la fermenta­ción alcohólica. A lo largo de este proceso utiliza el oxígeno del azúcar, provocando liberación de gas carbónico mientras deja que el alcohol permanezca en la solución.
   En lo que respecta a la levadura que se emplea en las panaderías, es incorporada a la masa y "levanta" el pan produciendo gas carbónico. El alcohol producido en el proceso de fermentación se evapora durante el horneado.
   Pero no todas las levaduras son benéficas; algunas especies causan enfermedades más o menos graves al hombre. La Candi­da aibicans, por ejemplo, es el agente de la estomatitis micósica o "algodónenlo", enfermedad de las mucosas bucales que afec­ta especialmente a los lactantes.

¿Cómo se forma el moho?

   Si se abandona un trozo de pan en un lugar húmedo por varios días, probable­mente se cubrirá de una red semejante a una densa telaraña de pequeños hilos blancos, apa­rentemente cubierta de un polvo negro. Exa­minándolo al microscopio se verá que la red está formada por muchos hilos largos incoloros entrelazados, que tienen dos clases de ramas: unas llevan en el extremo unas minúsculas bolas negras, las cuales contienen las esporas destina­das a la reproducción; las otras ramitas son cortas y penetran en el pan, sirviendo de rizoi­des absorbentes. Esto es lo típico de los mohos, que constituyen una clase de hongos.
   El moho prospera siempre en aire húmedo y caliente, especialmente donde hay abundancia de materia orgánica. Corrientemente, los mohos son saprofitos, esto es, que se alimentan de sustancia vegetal o animal muerta. Algunos son parásitos que toman el alimento de seres vivos. Estos se llaman también mildiu.
Entre los mohos comunes se distinguen los negros y los verdes, caracterizados por el color de sus esporas. Como las esporas de los mohos existen siempre flotando en el aire, pueden atacar rápidamente cualquier alimento cocina­do o en descomposición, fruta, confituras o cueros, a menos que se mantengan en lugar seco y frío. Algunos mohos se emplean para aromatizar quesos, pero algunos son venenosos.
   Los mildius o mohos parásitos generalmente se dividen en dos grupos. Los pulverulentos crecen en la superficie de hojas, ramas, flo­res y frutos. Otros se desarrollan dentro de las plantas que atacan y se manifiestan sólo cuando, al producir esporas, el órgano que las lleva sale al exterior. Estos últimos causan el añublo o mildiu de la papa, de la uva y de muchas otras plantas, produciendo grandes daños.

El mundo de las Gemas

   Los hombres han usado gemas en la joyería durante miles de años. En Babilonia, hace cuarenta siglos ya se compraban y se vendían. Los antiguos egipcios hacían expediciones a las regiones remotas en busca de gemas que luego ta­llaban y colocaban en complicadas mon­taduras. En las tumbas de los hombres prehistóricos se han encontrado collares de cuentas. Las gemas son muy estimadas por su belleza y por su duración ilimitada.

   Las gemas son costosas porque son muy raras. Se les conoce también con el nom­bre de piedras preciosas.

   Los diamantes son las gemas más apre­ciadas. Esto se debe a su brillo. Los dia­mantes son cristales de carbono. Los me­jores se encuentran en el África del Sur.
   Los rubíes, los zafiros, los topacios, los circones, las amatistas, las aguamarinas, las turquesas y los granates son cristales de diferentes minerales.