Cornelio Tácito - biografía

   Fue Cornelio Tácito (55-116) un artista de la Historia. Su poder narrativo se dirige a la inteligencia por el camino más corto, pero no a la inteligencia de la época de los Flavios, sino a la de todos los tiempos. Más serio y grandioso, aunque menos artista que Tito Livio, merece un lugar con éste y con el griego Tucídides en el más elevado rango de los historiadores universales. Es el historiador de la liber­tad humana. Cierto que se dirigía más al tirano que a la tiranía, en sus escritos; atacaba más a los hombres y mujeres inmorales que a la inmoralidad en general. Pero el tirano y el hombre inmoral de su tiempo representaban y repre­sentan a los de todas las épocas.

   Poco sabemos de su vida, pues nuestro conocimiento se limita a lo que él mismo dice y a las cartas de Plinio el Joven, su amigo íntimo, quien le dirigió siete. Vespasiano lo hizo cuestor; fue nombrado tri­buno de la plebe en tiempo de Tito y pretor bajo Domiciano. Se casó con la hija de Agrícola y se dice que fue gobernador de la Galia belga.

¿Quién fue el inventor del revólver?



   Las películas del «Oeste» nos han familiarizado con los personajes y los elementos más característicos de la Norteamérica del siglo XIX: pistoleros, indios, caballos, armas, etcétera. Entre estas últimas, y refi­riéndonos a las de fuego, dos son las que con más frecuencia apare­cen en la pantalla: el rifle y el revól­ver, y cada una de ellas con su mar­ca legendaria, el Winchester y el Colt, respectivamente. El Colt debe tal nombre a su inventor, el estadounidense Sa­muel Colt. Nacido en Hartford, Connecticut, en 1814, pasó su ju­ventud embarcado. A los 22 años construyó y patentó un revólver de madera, de repetición, que tenía un tambor rotativo con cámaras para la pólvora y la bala. Ambas cámaras se alineaban para el disparo median­te un solo cañón. Esta arma fue empleada con éxito en la Guerra de Florida, en 1837. Al comenzar la Guerra de México, se reavivó el in­terés de Colt por los revólveres y construyó una fábrica en Hartford, en la que abasteció cuantiosamente a las tropas nordistas durante la Guerra de Secesión. Sucesivamente, el revólver fue ad­quiriendo popularidad, hasta ser el arma preferida por el ejército, los representantes de la ley, los pistole­ros y la gente que sólo buscaba en un arma de fuego el medio de de­fenderse en una época violenta. Al mismo tiempo, fue perfeccionándo­se, hasta llegar al modelo de seis balas. Según algunos especialistas en la historia de Norteamérica, los más importantes factores en la co­lonización del Far West fueron el Colt y el alambre de espinos. Samuel Colt, que murió en 1862, es asimismo el autor del primer cable submarino, protegido con tubo de plomo, que se tendió en el puerto de Nueva York.

¿Cómo trabaja un pararrayos?


   Benjamín Franklin concibió su pararrayos mientras efectuaba una serie de experimentos sobre la propiedad que tienen las puntas agudas, puestas en contacto con la tierra, de des­cargar los cuerpos electrizados situados en su proximidad.

   El pararrayos obtuvo un éxito que se pue­de clasificar de fulminante; y nunca mejor dicho. Hasta la moda se apoderó de él: las elegantes se paseaban bajo sombrillas de larga punta equipadas con una cade­nilla metálica que se arrastraba por el suelo.