¿Cómo respiran las plantas?

  Las plantas necesitan respirar, al igual que los animales y las personas. Durante el día, al tiempo que producen y utilizan el oxígeno, liberan anhídrido carbónico, como una persona lo hace cuando respira. Las plantas son capaces de producir su propio alimento, pero al igual que un hombre, deben convertirlo en energía a través de la respiración. Esta energía se emplea en el crecimiento y reparación del tejido gastado. Por la noche, cuando no pueden realizar la fotosíntesis, toman el oxígeno del aire exterior para continuar respirando.
  Las plantas no tienen pulmones como mamíferos, ni branquias como los peces. Los gases del aire pasan a través de diminutos poros localizados debajo de las hojas, llamados estomas. Las plantas acuáticas "respiran" el oxígeno disuelto en el agua.
  Al amanecer y al anochecer las plantas realizan la fotosíntesis y la respiración a la misma velocidad. Así la planta fabrica y descompone el alimento simultáneamente. Esto significa que no necesita ingredientes adicionales del aire de su entorno. A otras horas uno de los procesos ocurre más rápido que el otro.

El héroe Teseo

   El héroe legendario más grande de Ate­nas fue Teseo, de quien se dice que era hijo de Egeo, rey de Atenas, y de Etra, la onda que bate la costa. Nació y fue criado en tierras lejanas; su madre no lo envió a Atenas sino hasta que llegó a la juventud y pudo levantar cierta pesada pie­dra bajo la cual su padre había colocado una es­pada y un par de sandalias, por lo que había de reconocer a su hijo y comprobar si éste era tan fuerte que lograba levantar el peñasco.
   Habiendo llegado, por fin, después de muchos pe­ligros y aventuras, Teseo encontró a los atenienses en profundo duelo, en el momento de enviar a Mi­nos, rey de Creta, el tributo anual de siete jóvenes y siete doncellas para ser devorados, por el Minotauro, terrible monstruo mitad hombre y mitad toro. Teseo se ofreció como una de las víctimas en espera de poderlo matar. Cuando llegó a Creta, Ariadna, la bella hija del rey, se enamoró de él y le ayudó dándole una espada, con la que mató el héroe al Minotauro, y una madeja de hilo, con la que pudo salir del laberinto en que estaba el monstruo. Pero olvidó la promesa que hizo a su padre de que si tenía éxito en su empresa, lleva­ría en su barco cuando re­gresara velas blancas en lugar de las negras con que había partido. Viendo el rey regresar las velas ne­gras y creyendo que su hijo había muerto, se arrojó al mar, que desde entonces, ha sido llamado Mar Egeo. Teseo llegó a ser rey de los atenienses; a él, se atribu­ye la unión entre las varias comunidades de la llanura Ática, las cuales llegaron a formar una nación fuerte y poderosa.

¿Qué plantas viven de otras plantas?

  Algunas plantas como el muérdago y la cuscuta roban el alimento y el agua de otras plantas vivas. Estas "ladronas" se llaman parásitas. Trepan y se enroscan al tronco o a las raíces de la planta que las hospeda. Mientras trepan, producen los haustorios, órganos similares a raíces, que penetran el tronco de la planta sobre la que viven para extraer el alimento.
   El muérdago crece en manzanos y robles. Es parcialmente parásita pues también puede fabricar su alimento. En algunos países la gente cree que el muérdago es mágico. Por ello lo cortan y usan en amuletos de buena suerte.