¿Cuándo llegó a Europa el café?


   Casi la tercera parte del café que se consu­me actualmente en el mundo proce­de del Brasil. No obstante, el ori­gen de esta planta es africano. El café crecía espontáneamente en las regiones próximas al mar Rojo, y fue difundido en Oriente Medio por  las  caravanas  de  los  merca­deres árabes, que preparaban con él unas bebidas bastante distintas al café que hoy se sirve. En Europa el consumo de la «bebida árabe» fue introducido por los ve­necianos hacia el año 1560. Un par de siglos más tarde, el café se había popularizado  en  muchas naciones europeas. Su cultivo se extendió en todas las regiones tropicales, y especialmen­te en América.
   La planta del café es un arbusto al que durante su crecimiento no le resultan muy gratos los rayos del sol. Esta es la razón por la cual en las plantaciones se suele observar la presencia de plantas de sombra, como por ejemplo las acacias, orde­nadas en hileras.
   El café puede alcanzar los ocho me­tros de altura. Sus hojas son ovala­das, verdeoscuras y brillantes. Las flores brotan reunidas en ramitos junto a la axila de las hojas, y son blancas y perfumadas. Los frutos son unas bayas escarlata, de forma ovalada, que contienen dos huesos en cuyo interior se en­cuentran las semillas. Estas semillas, convenientemente tostadas y molidas, producen el pol­vo de café.
   La bebida que se obtiene contiene cafeína, substancia que resulta es­timulante para el corazón y el sis­tema nervioso.


¿Cuándo nació la locomotora de cremallera?


   Es muy difícil que unas ruedas de acero puedan prender en unas vías de acero también alisa­das. Este fue, muy pronto, uno de los mayores inconvenientes con que tropezaron los ferrocarriles. Actualmente, la pendiente máxima que las ruedas del tren consiguen superar por simple adherencia es de un metro cada once. Hubo alguien que pensó en la so­lución de dicho inconveniente: en el año 1811, el inglés John Blenkinsop inventó una locomotora dotada de unas ruedas dentadas especiales que se engranaban con un riel tam­bién dentado, al objeto de poder superar desniveles de considerable importancia.
   La aplicación de la cremallera se sigue utilizando mucho para reco­rridos breves que presentan gran­des desniveles.
   Entre las primeras en ser instaladas se contaron la de Rigi, en Suiza, y la de Napóles, en Italia. Un tipo de ferrocarril muy peculiar es el funicular, cuyos vagones son arrastrados por unos sólidos cables metálicos.

¿Cuál es el combustible que probablemente reemplaze a la gasolina?

En la actualidad, el etanol es un aditivo del combustible utilizado para reemplazar o disminuir la necesidad de combustibles fósiles en camiones, automóviles y otros motores. La mayor parte de este etanol proviene de los azúcares del maíz y la caña de azúcar, pero aún se siguen buscando otras fuentes de azúcares.
   "El candidato más probable? El etanol proveniente de los azúcares de la celulosa, o "grassolina," como uno de mis colegas investigadores le gusta llamarlo, "dice Tim Donohue, profesor de bacteriología de la Universidad Wisconsin-Madison y director del Centro de Investigación de Bionergía de los Grandes Lagos.
   El problema es que, si bien la celulosa es una forma abundante de biomasa vegetal, ésta no se puede romper fácilmente en azúcares. Como consecuencia de ello, muy poco de la celulosa de la planta se utiliza hoy para generar combustible.
   "La sociedad tiene miles de años de experiencia en la producción de etanol de la cerveza y el vino", dice Donohue. "Una vez que descifremos el código de la celulosa y liberemos los azúcares a partir de sus fibras, podremos empezar a generar etanol y otros combustibles de biomasa celulósica."
   "¿Cuáles son las principales ventajas de utilizar etanol de celulosa para alimentar a nuestros automóviles", pregunta Donohue. "Reduciremos el gasto importando energía, tiene el potencial de hacer menos daño a nuestro medio ambiente, y tiene la capacidad de convertir los residuos agrícolas o de otro tipo en combustible".