El aire, sobre todo cuando es húmedo, contiene distintas sustancias químicas capaces de fijarse incluso en las rocas más duras, alterando su composición. La prueba de ello es que cualquier guijarro, recogido por ejemplo en el arenal de un río, una vez roto muestra un aspecto muy distinto al que ofrece en su superficie. Ello se debe no sólo a la acción limadora del agua, sino también a la acción química del aire. La acción química del aire reviste muchísima importancia, pues al modificar y oxidar las rocas contribuye a la formación del suelo vegetal, el que precisan las plantas.
No debe creerse, sin embargo, que el fértil suelo de los campos no es más que una mezcla de pequeñísimas partículas de rocas disgregadas. Semejante mezcla no contiene todos los elementos indispensables para la vegetación, y sólo algunas plantas, como los líquenes, pueden alimentarse en un terreno virgen. El terreno empieza a ser fértil cuando mueren estas plantas «pioneras» y, al pudrirse, lo enriquecen de sustancias orgánicas. En efecto, el humus o mantillo, que es el componente esencial del suelo vegetal, se integra por la descomposición de residuos vegetales y animales.
El origen del kayak
Los esquimales habitan regiones polares en las que los árboles son muy escasos. Debido a ello, los primeros kayaks que construyeron fueron fabricados con huesos de reno y de ballena, sobre los cuales extendían pieles de focas.
Hoy existen kayaks de una, dos o cuatro plazas. Son abiertos, para pasear, o "puenteados" (cerrados) para el kayak deportivo. El kayakista va hincado sobre una rodilla y maniobra un remo doble (a diferencia del canoísta, que va hincado sobre sus dos rodillas y maneja un remo sencillo).
Los kayaks cerrados tienen una abertura redonda llamada "agujero de hombre" donde se instala el kayakista. Este agujero está provisto de una especie de falda impermeable que se ajusta a la cintura. Así, el kayak se hace hermético, es decir que el agua no puede penetrar en su interior.
Al bajar un río rápido, puede suceder que el kayak se voltee. Pero un kayakista experimentado sabe restablecer su buena posición mediante movimientos del cuerpo y del remo. Esta técnica se llama esquimotaje, palabra que evoca el origen de este deporte.
Actualmente el canotaje en kayak se ha convertido en deporte y los kayaks son de plástico; son más sólidos y menos caros. Con ellos se hacen carreras de velocidad, slaloms y descensos muy espectaculares en ríos rápidos.
Hoy existen kayaks de una, dos o cuatro plazas. Son abiertos, para pasear, o "puenteados" (cerrados) para el kayak deportivo. El kayakista va hincado sobre una rodilla y maniobra un remo doble (a diferencia del canoísta, que va hincado sobre sus dos rodillas y maneja un remo sencillo).
Los kayaks cerrados tienen una abertura redonda llamada "agujero de hombre" donde se instala el kayakista. Este agujero está provisto de una especie de falda impermeable que se ajusta a la cintura. Así, el kayak se hace hermético, es decir que el agua no puede penetrar en su interior.
Al bajar un río rápido, puede suceder que el kayak se voltee. Pero un kayakista experimentado sabe restablecer su buena posición mediante movimientos del cuerpo y del remo. Esta técnica se llama esquimotaje, palabra que evoca el origen de este deporte.
Actualmente el canotaje en kayak se ha convertido en deporte y los kayaks son de plástico; son más sólidos y menos caros. Con ellos se hacen carreras de velocidad, slaloms y descensos muy espectaculares en ríos rápidos.
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¿Cómo clasificó Carlos Linneo las plantas?
Los estudiosos de las plantas (botánicos), a medida que iban conociendo nuevos vegetales, sobre todo después de los grandes descubrimientos geográficos, experimentaron la necesidad de ordenar los conocimientos adquiridos agrupando los vegetales según las semejanzas que hubiera entre ellos. Pero si pensamos en las muchas plantas que crecen a nuestro alrededor, y en lo distintas que son unas de otras, comprenderemos en seguida que encontrar un medio sencillo de clasificar el mundo vegetal era algo muy complicado. El primer gran científico que llevó felizmente a cabo esta tarea fue Linneo. Para agrupar las plantas se basó en el aspecto de las flores, y especialmente en las características y el número de los estambres y los pistilos.
Hoy en día su clasificación ha sido superada por otras más lógicas y perfectas, pero a Linneo le cabe el honor de haber introducido en la botánica el criterio de adoptar para cada planta dos términos latinos: uno para indicar el género y otro para indicar la especie. Este criterio se sigue utilizando universalmente, sobre todo en los congresos internacionales de botánica que se celebran cada cuatro años.
Hoy en día su clasificación ha sido superada por otras más lógicas y perfectas, pero a Linneo le cabe el honor de haber introducido en la botánica el criterio de adoptar para cada planta dos términos latinos: uno para indicar el género y otro para indicar la especie. Este criterio se sigue utilizando universalmente, sobre todo en los congresos internacionales de botánica que se celebran cada cuatro años.
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