¿Qué es un ciclorama?

Un ciclorama es una pintura panorámica en el interior de una plataforma cilíndrica, diseñada para proporcionar una vista de 360°. El público se colocaba en el centro de este escenario móvil que creaba un ambiente de tercera dimensión de un acontecimiento histórico o un lugar famoso. Fueron una forma de entretenimiento bastante popular en Estados Unidos y Europa a finales del siglo XIX.

Entre los escasos cicloramas que se conservan, destaca el llamado Ciclorama de Gettysburg (1883), que describe el clímax de la batalla del mismo nombre durante la guerra civil estadounidense —específicamente la carga de Pickett, el ataque final de la caballería confederada—. La obra mide 8.2 metros cíe alto y 109 metros de circunferencia, y es considerada una de las pinturas más grandes del mundo. Fue creada por el francés Paul Philippoteaux (1846-1923), pintor profesional de cicloramas, a quien le tomó año y medio completarla.

¿De qué manera se congelan los alimentos?

El proceso de congelamiento consiste en someter los alimentos a la acción de un chorro de aire frío, que convierte toda el agua que contienen en cristales de hielo. Las bajas temperaturas impiden que se desarrollen las bacterias. Muchos alimentos se calientan un instante antes de congelarlos para detener la actividad natural de las enzimas, que pueden alterar su aspecto y sabor.

¿Sabías que en 1922 se puso a la venta por primera vez pescado congelado con un proceso desarrollado por el estadounidense Clarence Birdseye?

¿Quién inventó las latas de alimentos?

El inglés Peter Durand inventó las latas metálicas para conservar alimentos en 1810. Descubrió que, si bien la comida calentada en una lata hermética se conservaba más tiempo, el acero de la lata se oxidaba y la echaba a perder. Durand solucionó el problema recubriendo las latas con estaño, que no se oxida. La comida enlatada se hizo muy popular entre soldados y marinos en sus largos viajes.

A pesar de su utilidad para guardar alimentos las primeras latas eran tan recias que se tenían que abrir con cincel y martillo. Casi 50 años después, en 1858, cuando se empezaron a fabricar con láminas más delgadas de metal, el estadounidense Ezra Warner inventó el abrelatas. Tenía una cuchilla afilada que se clavaba en la tapa de la lata para cortarla alrededor del borde.