¿Por qué la cebolla nos hace llorar?


Aunque es realmente delicioso el sabor de las cebollas en las hamburguesas o en un guiso cualquiera, la persona que las corta y cocina por lo general termina derramando una gran cantidad de lágrimas. Esto sucede porque las cebollas contienen un aceite con un olor muy intenso.

Cuando la cebolla se pela y se corta, su aceite escapa al aire en la forma de partículas diminutas. Cuando este vapor llega a la nariz, las moléculas entran en las membranas sensibles que recubren las ventanas de la nariz y las irritan. Esto, a su vez, irrita los conductos lagrimales en los ojos que reaccionan produciendo lágrimas.

¿Qué tan importante es el aire a nuestras células?

Todas las células de nuestro cuerpo necesitan aire u oxígeno, para llevar a cabo sus diferentes funciones. Sin oxígeno, estas funciones se detendrían por completamente. A lo largo de nuestra vida respiramos oxígeno de forma continua y automáticamente, sin que tengamos que decir: "Voy a respirar", o "no voy a respirar".

Una vez que este oxígeno llega a los pulmones, entra en pequeños sacos de aire llamados alvéolos a través de unas paredes muy finas. Estas paredes están llenas de pequeños vasos sanguíneos o capilares. El oxígeno entra en los capilares que están conectados al corazón. El corazón bombea la sangre cargada de oxígeno a todas las células de nuestro cuerpo.

Con cada respiración, inhalamos alrededor de 1 litro de aire. Este nuevo aire se mezcla con el aire que se encuentra en los pulmones. Sin embargo, cuando estamos haciendo ejercicio, ¡podemos inhalar hasta 4 litros de aire con cada respiración!

¿Por qué no podemos respirar bajo el agua?

Los seres humanos respiramos el oxígeno del aire. Hay oxígeno en el agua también, pero el cuerpo humano no puede tomar este oxígeno del agua. Si intentáramos respirar bajo el agua, nuestros pulmones se llenarían rápidamente con agua lo cual nos impediría la respiración.

Sin embargo, los peces y otras criaturas marinas están capacitados para respirar bajo el agua. Ellos tienen unos órganos llamados branquias que les permiten tomar el oxígeno del agua. Pero si se coge un pez fuera del agua, sus branquias se secarían y no podría respirar.