¿Qué es un descargador eléctrico?


   Los descargadores son unos dispositivos especiales colocados sobre las líneas de distribución eléctrica, entre el tendido y el suelo. Su función es la de eliminar instantáneamente las cargas excesivas y la de oponerse a las sobretensiones, sean o no sean éstas de origen atmosférico. Funcionan en cuanto la tensión pasa de un determinado valor. En general, están com­puestos de dos conductores aislados y bastante próximos. Su intervalo se cal­cula de tal modo que toda descarga acci­dental que se produzca sobre la línea fran­quee, produciendo un arco, la distancia que separa a los conductores y descienda a tierra. De este modo se evita también el riesgo de que se averien las instalacio­nes.

¿Qué es un acumulador?


   El acumulador es un dispositivo que suministra corriente eléctrica continua, muy utilizado en los vehículos de motor. Se trata de una pila que almacena la energía en forma química, con la particularidad de que la reacción química, que se lleva a cabo para suministrar la corriente, se invierte cuando el acumulador recibe corriente eléctrica del dinamo o generador cuando el motor está en marcha; es decir, el acumulador es un tipo de pila recargable, razón por la cual puede durar mucho tiempo.

El sueño excesivo


   Cuando no existe enfermedad orgánica, agu­da a crónica, el sueño excesivo puede ser un síntoma prematuro de depresión mental, un desequi­librio emocional muy frecuente en la población en general. La prolongación del sueño aparece en este caso en forma progresiva y no es raro que la persona con el problema duerma 10, 12 ó 14 horas durante la noche y toda­vía haga la siesta de 2 ó 3 horas por la tarde; incluso cuando está despierta se siente soñolienta. Es­te sueño no descansa el cuerpo ni el espíritu y aquellas personas —sobre todo mujeres— que pre­sentan este síntoma señalan que después de dormir tantas horas, cuando se levantan de nuevo toda­vía se sienten demasiado cansa­das para hacer algo. El sueño excesivo, por sí solo, no es un síntoma patognomónico de depre­sión, pero si se acompaña de otros típicos de este trastorno emocio­nal, requiere el tratamiento ade­cuado.