¿Dónde están las islas de la Desolación?
Las islas de la Desolación, con este triste nombre se designaba antaño al archipiélago de las Kerguélen, 300 islas e islotes de dominio francés, al sur del océano Indico. La mayor de las islas mide 140 kilómetros de norte a sur.
Este archipiélago, descubierto en 1772 por el bretón Kerguélen de Trémarec, recibió al principio el nombre de islas de la Desolación. El viento que azota perpetuamente estas tierras inhóspitas impide el crecimiento de los árboles. Lo único que se criaba en la isla era hierba. Sin embargo, los marineros que desembarcaron en las islas en 1874 tuvieron la funesta idea de soltar en ellas algunos conejos; éstos han proliferado de tal forma que en la actualidad consumen todo el forraje y dejan sin alimento a otros herbívoros que se intenta aclimatar. Los investigadores de una base científica son los únicos seres humanos que viven en estas brumosas islas, dominio de las aves marinas, focas y pájaros niños.
John Tyndall
Thomas H. Huxley y John Tyndall fueron los primeros hombres de estudio que intentaron con singular fortuna la divulgación científica en los países de habla inglesa. Estos dos sabios mostraron que los fenómenos naturales y los principios fundamentales de la ciencia son tan maravillosos y sugestivos como el cuento de hadas más entretenido y fantástico.
Ambos eran grandes difusores de la cultura científica entre las masas populares; Huxley, con su formación de médico, se dedicó a la Biología, y Tyndall, nacido en Leighlin Bridge, condado de Carlow, Irlanda, casi un autodidacto, que en su juventud había sido conductor de locomotoras, se dedicó a la Física; influyeron grandemente en él sus relaciones juveniles con Faraday, de quien fue compañero como profesor de Filosofía Natural en la British Royal Institution. Tyndall hizo originales investigaciones sobre muchas cuestiones científicas, como el movimiento y progreso de los glaciares, el comportamiento de los vapores y gases en la radiación del calor, el calor radiante y las circunstancias que determinan la opacidad del aire para el sonido, que coinciden con la que produce la opacidad óptica. Su desinterés fue demostrado cuando al terminar su gira de conferencias en el Nuevo Mundo (1872-1873), cedió todo el dinero que ganó en beneficio de la ciencia americana.
Entre Los escritos más conocidos de Tyndall, se cuentan: El calor, considerado como una forma del movimiento; Cuestiones referentes a distintos temas científicos para gente no científica; Los estados del agua en las nubes, en los ríos, en el hielo y en los glaciares; Seis conferencias sobre la lúa, dadas en América.
Ambos eran grandes difusores de la cultura científica entre las masas populares; Huxley, con su formación de médico, se dedicó a la Biología, y Tyndall, nacido en Leighlin Bridge, condado de Carlow, Irlanda, casi un autodidacto, que en su juventud había sido conductor de locomotoras, se dedicó a la Física; influyeron grandemente en él sus relaciones juveniles con Faraday, de quien fue compañero como profesor de Filosofía Natural en la British Royal Institution. Tyndall hizo originales investigaciones sobre muchas cuestiones científicas, como el movimiento y progreso de los glaciares, el comportamiento de los vapores y gases en la radiación del calor, el calor radiante y las circunstancias que determinan la opacidad del aire para el sonido, que coinciden con la que produce la opacidad óptica. Su desinterés fue demostrado cuando al terminar su gira de conferencias en el Nuevo Mundo (1872-1873), cedió todo el dinero que ganó en beneficio de la ciencia americana.
Entre Los escritos más conocidos de Tyndall, se cuentan: El calor, considerado como una forma del movimiento; Cuestiones referentes a distintos temas científicos para gente no científica; Los estados del agua en las nubes, en los ríos, en el hielo y en los glaciares; Seis conferencias sobre la lúa, dadas en América.
¿Cómo las plantas producen su alimento?
Las plantas necesitan luz solar, agua y aire para producir su propio alimento. Durante el día, la clorofila de las hojas absorbe la luz del sol. La energía absorbida le sirve para combinar el anhídrido carbónico del aire y el agua del suelo y convertirlo en un alimento dulce, la glucosa. Las plantas liberan oxígeno al aire como desecho, aunque parte de él lo usen para respirar. Este proceso se llama fotosíntesis. Las plantas pueden almacenar su alimento y usarlo cuando lo necesitan.
Los animales y las personas aprovechan esta habilidad de las plantas de producir su propio alimento ya que comen muchas especies de plantas y a la vez las reservas de alimento que ellas contienen.
Los animales y las personas aprovechan esta habilidad de las plantas de producir su propio alimento ya que comen muchas especies de plantas y a la vez las reservas de alimento que ellas contienen.
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