¿Eran los celtas grandes guerreros?

   "Los celtas están siempre prontos para la lucha: ellos prefieren la guerra sobre todas las cosas." Así dejó escrito el gran geógrafo griego Estrabón (año 60 antes de Cristo - 24 después de Cristo). Las excavaciones arqueológicas han confirmado el juicio dado por Estra­bón. Efectivamente, armas (espadas, puñales, lanzas, flechas) y arma­duras (yelmos, escudos, etc.) constituyen la mayor parte del material hallado en las tumbas de los celtas.
   Los legionarios de César, que lucharon con los galos y los bretones, tuvieron oportunidad de probar el excepcional espíritu belicoso de aquellas poblaciones célticas, que se arrojaban al asalto corriendo a ciegas y lanzando gritos salvajes. Su típico armamento consistía en uno espada de hierro y en una o dos lanzas también de hierro. Generalmente los guerreros celtas estaban provistos también de un corto puñal, que era usado en la lucha cuerpo a cuerpo. Los grandes escu­dos de madera o de bronce eran los únicos medios de defensa de que disponían durante el combate.
   El yelmo y las corazas de bronce estaban reservados para los jefes. Éstos generalmente combatían sobre un carro de guerra de dos rue­das, tirado por un par de caballos. Los celtas tenían la costumbre de decapitar a los prisioneros y de izar las cabezas sobre largas astas de madera para amedrentar al enemigo durante la batalla.
Para defender sus aldeas, construían fortalezas de piedra.
   No debe creerse, sin embargo, que los celtas fueron solamente guerreros; también eran óptimos agricultores y hábiles artesanos.

¿Qué es un tulipero?

Tulipero
árbol tulipero
   El tulipero es un árbol alto y esbelto, coronado por una copa cónica de follaje verde brillante, es uno de los más espléndidos de los bosques de América del Norte. En la primavera, aumenta su belleza con sus flores de color amarillo verdoso, con rayas o estrías de tintes rojos y anaranjados.
    El tulipero alcanza, a veces, una altura de 50 metros, aunque ordinariamente, no pasa de 20 ó 30. Se le reconoce fácilmente por la forma extraña de sus hojas y por su porte peculiar. Como en otros muchos árboles, las yemas se componen de hojuelas que crecen con el retoño; lo que no es co­mún es que cada par de brácteas forman una especie de envoltura oval que encierra a las hojitas más pequeñas y las protege contra los cam­bios de temperatura, hasta que tienen la fortaleza suficiente para soportarlos sin sufrir daño. Superado este momento, las brácteas se separan y las hojitas salen cuidado­samente dobladas; al desarrollarse, aparecen como hojas anchas de cuatro lóbulos, recor­tados de un modo sin­gular, por lo que en la punta, forman una es­cotadura como un ángulo entrante muy pronunciado.

¿Qué es la presión atmosférica? ¿Por qué se utiliza el barómetro?

   Aunque se piense lo contrario, el aire que rodea la Tierra pesa bastante. Ejerce sobre todo lo que toca una presión, que se puede medir con un instrumento llamado barómetro. Esta presión ayuda a saber qué tiempo hará o a determinar la altura a que vuela un avión.
   El descubrimiento del barómetro de mer­curio, realizado por Torricelli en 1643, demostró que el aire ejerce una presión que es posible medir. Esa presión varía según los días y los lugares. La presión baja es anuncio de vientos y, a menudo, de lluvia, mientras que la presión alta presagia cielos despejados. En un avión que toma altura, la presión disminuye (a razón de 1 cm de mercurio por cada 100 metros), y aumenta cuando desciende. Así, pues, el barómetro sirve también para medir la altitud; en ese caso, recibe el nombre de altímetro, un instrumento indispensable para los aviones.