Comercio de especias y guerras originadas por su posesión
Las especias orientales fueron, en otro tiempo, una mercancía de alto precio en Europa. Por el deseo de poseerlas se originaron diversas guerras y se emprendieron temerarias expediciones hacia los países productores. Cuando, en 1289, el veneciano Marco Polo regresó de su viaje a China y enumeró la gran cantidad de especias que había encontrado, el comercio con Oriente despertó gran interés, iniciándose un activo tráfico entre Oriente y Occidente, con Venecia como centro más importante. A mediados del s. XV, los turcos acabaron con este tráfico, terminando, con ello, la época de esplendor de Venecia.