La Maratón
En 490 a. de J. C., el general griego Milcíades obtuvo la victoria de Maratón sobre los ejércitos persas de Darío. De inmediato encargó a uno de sus soldados, llamado Filípides, que fuera anunciar la buena noticia a Atenas.
La distancia que separa a Maratón de Atenas es de unos 40 km, mismos que Filípides cubrió de una sola tirada corriendo.
Cuando llegó a Atenas, apenas le quedaban fuerzas para anunciar la noticia de la victoria y cayó muerto de agotamiento. Ese soldado griego fue, sin saberlo, el primer corredor de maratón.
En recuerdo de Filípides se creó la prueba de la maratón durante los primeros juegos Olímpicos modernos, en 1896. Se pensaba en aquella época que era suicida correr tal distancia, que nadie lo lograría y que la hazaña sobrehumana de Filípides no era más que una leyenda. El griego Spiridión Louys, primer vencedor de la carrera, demostró lo contrario.
Se dice que Filípides tardó 4 horas para ir de Maratón a Atenas, Hoy, el récord mundial supera las dos horas y tres minutos.
¿Quién fue Antonio Stradivarius?
El nombre Stradivarius referido a un violín significa que éste es uno de los mejores del mundo. Antonio Stradivari o Stradivarius hizo más de mil instrumentos, pero sólo quedan aproximadamente 600 de sus violines, de un valor casi inapreciable. Algunos pertenecen a violinistas famosos que los tocan en conciertos, pero la mayoría de ellos están en museos y en colecciones privadas.
Antonio Stradivarius nació cerca de Cremona, en una aldea del norte de Italia. Cuando tenía aproximadamente doce años de edad, entró como aprendiz en el taller de Nicolás Amati, un famoso constructor de violines de Cremona. Stradivarius aprendió rápidamente el oficio, terminó su aprendizaje poco después de los veinte años, y entonces, empezó a poner su propio nombre en sus violines. Su firma aparecía siempre en latín. Hasta el año 1730, escribía su nombre Stradiuarius, y luego, lo cambió por Stradivarius. Hizo también violas y violonchelos.
Stradivarius se casó dos veces. De sus once hijos, dos varones, Francisco y Homobono trabajaron activamente con él haciendo violines. Stradivarius continuó trabajando en el taller de Amati hasta que el viejo maestro murió en el año 1684. Entonces, se decidió el artista a instalar un taller en el piso bajo de su propia casa.
Los primeros violines hechos por el artista eran parecidos, por su diseño, a los de Amati; pero hacia el año 1690, empezó Stradivarius a aumentar la longitud y la anchura de sus instrumentos. El nuevo tamaño dio a los violines un tono más fuerte. Obscureció también el barniz de los instrumentos cambiando el amarillo por un color ámbar de más intensidad. Hacia el año 1700, Stradivarius volvió a su anterior modelo de 14 pulgadas. Sus violines de este período se caracterizan por arcos bajos, curvas suaves y agujeros de sonido próximos. Tienen tonos llenos, ricos, resonantes, que nunca han sido superados.
Antonio Stradivarius trabajó hasta su muerte, y vivió noventa y tres años. Tan grande era su habilidad, que los violines que hizo en su último año eran casi iguales a los mejores. En esa época, cobraba un buen precio por su trabajo, pero el valor de un buen Stradivarius ha aumentado enormemente: hoy, su precio puede tasarse en los millones de dólares. Muchos de sus violines ostentan nombres que les han dado sus poseedores. Entre los más famosos Stradivarius, figuran el Alard, el Paganini y el Sarasate. El Piatti fue su violonchelo más famoso.
Antonio Stradivarius nació cerca de Cremona, en una aldea del norte de Italia. Cuando tenía aproximadamente doce años de edad, entró como aprendiz en el taller de Nicolás Amati, un famoso constructor de violines de Cremona. Stradivarius aprendió rápidamente el oficio, terminó su aprendizaje poco después de los veinte años, y entonces, empezó a poner su propio nombre en sus violines. Su firma aparecía siempre en latín. Hasta el año 1730, escribía su nombre Stradiuarius, y luego, lo cambió por Stradivarius. Hizo también violas y violonchelos.
Stradivarius se casó dos veces. De sus once hijos, dos varones, Francisco y Homobono trabajaron activamente con él haciendo violines. Stradivarius continuó trabajando en el taller de Amati hasta que el viejo maestro murió en el año 1684. Entonces, se decidió el artista a instalar un taller en el piso bajo de su propia casa.
Los primeros violines hechos por el artista eran parecidos, por su diseño, a los de Amati; pero hacia el año 1690, empezó Stradivarius a aumentar la longitud y la anchura de sus instrumentos. El nuevo tamaño dio a los violines un tono más fuerte. Obscureció también el barniz de los instrumentos cambiando el amarillo por un color ámbar de más intensidad. Hacia el año 1700, Stradivarius volvió a su anterior modelo de 14 pulgadas. Sus violines de este período se caracterizan por arcos bajos, curvas suaves y agujeros de sonido próximos. Tienen tonos llenos, ricos, resonantes, que nunca han sido superados.
Antonio Stradivarius trabajó hasta su muerte, y vivió noventa y tres años. Tan grande era su habilidad, que los violines que hizo en su último año eran casi iguales a los mejores. En esa época, cobraba un buen precio por su trabajo, pero el valor de un buen Stradivarius ha aumentado enormemente: hoy, su precio puede tasarse en los millones de dólares. Muchos de sus violines ostentan nombres que les han dado sus poseedores. Entre los más famosos Stradivarius, figuran el Alard, el Paganini y el Sarasate. El Piatti fue su violonchelo más famoso.
¿Por qué las plantas tienen flores?
Para sobrevivir, cada planta debe reproducirse, o crear nuevas plantas. Muchas plantas tienen flores para poder producir en su interior las semillas que luego se convertirán en nuevas plantas.
Las flores contienen la parte femenina y la masculina de las plantas. Ambas son necesarias para producir semillas. Algunas flores pueden contener en sí mismas los órganos masculino y femenino. Otras tiene la una o la otra.
La parte masculina genera un fino polvo llamado polen, que es el que te hace estornudar cuando sufres de alergia. Para producir una semilla, el polen debe ir de la parte masculina a la femenina. Esto se llama polinización. Es poco frecuente que la polinización ocurra en la misma flor, aunque la planta posea la parte femenina y la masculina. Pero si las plantas no pueden moverse, ¿cómo puede ir el polen de la parte masculina de una flor a la parte femenina de otra flor?
Las plantas tienen varios ayudantes para transportar el polen. Los principales son los insectos, como abejas y mariposas, y el viento. Otros animales, como aves y murciélagos, son ayudantes menos corrientes. Pero primero, las flores deben atraerlos para que las visiten.
Las formas, los colores y los aromas de las flores, al igual que el dulce néctar que almacenan, atraen a los animales que las ayudarán en la polinización. Cuando éstos se posan en las flores para alimentarse, el polen se les adhiere a su piel. Al visitar a otra flor una parte del polen cae y si alcanza la parte femenina de la flor, podrá formarse una semilla.
El amento y otras flores que se sirven del viento para polinizarse son poco llamativas y sin aroma, pues no necesitan llamar la atención de los animales. Pero flores como la madrselva, los pensamientos y los girasoles, poseen dulces aromas y vistosos pétalos que atraen a los insectos para la polinización.
Las flores contienen la parte femenina y la masculina de las plantas. Ambas son necesarias para producir semillas. Algunas flores pueden contener en sí mismas los órganos masculino y femenino. Otras tiene la una o la otra.
La parte masculina genera un fino polvo llamado polen, que es el que te hace estornudar cuando sufres de alergia. Para producir una semilla, el polen debe ir de la parte masculina a la femenina. Esto se llama polinización. Es poco frecuente que la polinización ocurra en la misma flor, aunque la planta posea la parte femenina y la masculina. Pero si las plantas no pueden moverse, ¿cómo puede ir el polen de la parte masculina de una flor a la parte femenina de otra flor?
Las plantas tienen varios ayudantes para transportar el polen. Los principales son los insectos, como abejas y mariposas, y el viento. Otros animales, como aves y murciélagos, son ayudantes menos corrientes. Pero primero, las flores deben atraerlos para que las visiten.
Las formas, los colores y los aromas de las flores, al igual que el dulce néctar que almacenan, atraen a los animales que las ayudarán en la polinización. Cuando éstos se posan en las flores para alimentarse, el polen se les adhiere a su piel. Al visitar a otra flor una parte del polen cae y si alcanza la parte femenina de la flor, podrá formarse una semilla.
El amento y otras flores que se sirven del viento para polinizarse son poco llamativas y sin aroma, pues no necesitan llamar la atención de los animales. Pero flores como la madrselva, los pensamientos y los girasoles, poseen dulces aromas y vistosos pétalos que atraen a los insectos para la polinización.
Plantas con flores
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