¿Cómo nació el teatro?


  Los historiadores de la antigua Gre­cia nos describen algunas ceremo­nias que se celebraban en honor de Dionisos. Un cortejo de sacerdotes se dirigía hacia el altar entonando salmodias, y allí se inmolaba un ca­brito. A continuación daba comien­zo el «canto del chivo»: un corifeo narraba las gestas de Dionisos, mientras el coro respondía repi­tiendo sus palabras. Los coros fue­ron muy pronto dos, aumentando también el número de corifeos.
  Estas ceremonias son el origen del teatro clásico. En griego, el «canto del chivo» es la «tragodía», de don­de se deriva la palabra tragedia. La tragedia reunió argumentos de la religión y de los mitos y leyendas que la adornaban: hazañas de los dioses, gestas de héroes como Aquiles y Ulises... Un coro alterna­ba sus declamaciones con las de un contestador (el corifeo), que des­pués se desdobló en dos, naciendo así el diálogo.
El teatro era al aire libre: los acto­res, todos varones, iban envueltos en túnicas multicolores o en cor­tos mantos, y declamaban cubrién­dose el rostro con grandes másca­ras de aspecto grotesco, cuya mi­sión era también la de amplificar la voz. Los griegos tuvieron grandes autores de tragedias como Esquilo, Sófocles y Eurípides. En la tragedia se exaltaban el valor y la virtud de los héroes y de los dioses; en la comedia, se ridiculi­zaba las debilidades y los vicios de los hombres: avaricia, gula, presun­ción, desmedido afán de poder... La comedia fue también una invención griega. Aristófanes fue el más cé­lebre comediógrafo griego.

Una dieta saludable contra los coágulos

  El consumo diario de ciertos alimentos puede prevenir la formación de coágulos en las venas, trastorno llamado tromboembolia ve­nosa (TEV) que suele ser letal y entre cuyos factores de riesgo se cuentan los vuelos prolongados y perma­necer hospitalizado o inactivo mucho tiempo. Aunque la TEV se puede prevenir con fárma­cos, expertos de la Universidad de Minnesota y de otras instituciones han encontrado otra manera de ha­cerlo: comer más frutas, verduras y pescado, y menos comida chatarra.
  En un estudio, los investigadores analizaron la ali­mentación de unas 15,000 personas durante 12 años y observaron que quienes comían más frutas, verduras y pescado corrían menos riesgo de padecer de TEV.

Siete supersticiones curiosas


  1. Cuelga la herradura con las puntas para arriba... no vaya a ser que la buena suerte escape por debajo.
  2. Vístete con la ropa del revés. Es un excelente disfraz para im­pedir que la Muerte te reconozca y te elija como víctima.
  3. No te cases en mayo. Los romanos honraban a sus muertos en este mes y es época muy infausta para los amantes.
  4. Después de hablar de buena suerte, da tres golpecitos sobre madera. El significado religioso de la madera proviene de la crucifixión de Cristo en la cruz. 
  5. No cruces los cuchillos sobre la mesa en que comen. Simboliza el entrecruzarse de dagas y espadas en el combate. Además, la composición mágica del hierro tiene el poder de provocar rencillas.
  6. Entra y sal por la misma puerta cuando vayas a visitar un amigo. Si sales un momento de la casa para regresar después, siéntate un momento junto a la puerta y cuenta hasta diez antes de entrar por segunda vez.
  7. No tropieces antes de empezar un nuevo día ni antes de iniciar una nueva aventura. Es de mal augurio para ti y para tus colaboladores. Para contrarrestar el traspiés, da tres vueltas en redondo y dí: «Me doy tres vueltas para echar a la mala suerte.»