El espacio es probablemente infinito, pero sólo podemos ver la parte que contiene estrellas o galaxias cuya luz ha sido capaz de llegar hasta nosotros, dice Francis Halzen, profesor de física.
El universo se originó hace unos 13.7 mil millones de años con el Big Bang, por lo que la luz no puede haber estado viajando por más de 13.7 mil millones de años. "Como sabemos cuál es la edad aproximada del universo," dice Halzen, "y también sabemos la velocidad de la luz, podemos calcular el tamaño del espacio que podemos ver."
Halzen, que dirige un telescopio gigante en la Antártida, el cual está diseñado para ver neutrinos que fueron lanzados por explosiones titánicas en el universo distante, dice que teóricamente se puede ver alrededor de 13.7 mil millones de años luz en cualquier dirección. Debido a que la luz viaja a casi 6.000.000.000.000 de millas en un año, "sólo" puede haber viajado alrededor de 80.000.000.000.000.000.000.000 de millas desde el Big Bang.
Por lo general, los astrónomos tienen dificultades para ver objetos a estas distancias asombrosas. Es probable que muchos de estos objetos lejanos que crearon esta luz antigua, ya hayan desaparecido.
¿Cómo se construyó la Gran Pirámide?
El misterio: Las piedras en la pirámide construida por Keops están colocadas con tanta precisión que no se puede introducir un pedazo de papel entre ellas. La pirámide misma pesa por lo menos 6 millones de toneladas. La historia tradicional nos relata que fue construida durante los 22 años del reinado de Keops por 4.000 albañiles y 100.000 trabajadores, que cada año ocupaban 3 meses en arrastrar las piedras hasta su posición. ¿El misterio? Algunas de las piedras llegan a pesar 5 toneladas. ¿Cómo pudieron seres humanos, trabajando con las máquinas primitivas de que se disponía en ese entonces, levantar esas piedras? ¿Cómo eran alimentados los 100.000 operarios? ¿Cómo pudieron los albañiles y moldeadores dar a las piedras una forma tan precisa?
¿Tener las piernas gruesas ayuda a tener un corazón sano?
A las mujeres les disgusta tener las piernas gruesas, pero un nuevo estudio indica que la grasa de esta parte del cuerpo puede prevenir cardiopatías, lo cual explicaría por qué el cuerpo tiende tanto a retenerla, por mucho que sudemos en un gimnasio. "Antes creíamos que toda la grasa era dañina", señala Rachael Van Pelt, de la Universidad de Colorado en Denver. La diferencia radica en el lugar donde se almacena. La grasa abdominal propicia las cardiopatías. En cuanto a la de las piernas, Van Pelt midió tasas de insulina y triglicéridos (grasas que implican peligro) y otros factores de riesgo de cardiopatía en 95 mujeres; aquellas con excesiva grasa en las piernas, sin importar su cantidad de grasa abdominal, tenían menos triglicéridos en la sangre y, por ende, menos riesgo de sufrir cardiopatías. (La grasa de las piernas parece retener triglicéridos sanguíneos.) Quizá en un futuro llegue a haber fármacos que ayuden a la grasa abdominal a actuar como la de las piernas.
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