¿Cuándo nació la Cruz Roja In­ternacional?

   Si el encuentro de Balaklava nos recuerda las gloriosas y románti­cas gestas del pasado, la batalla de Solferino nos conduce cruelmen­te a la realidad de una guerra que destruye despiadadamente tanto a hombres como a medios. Junto a la orilla occidental del Mincio se en­cuentran presentes, aquella mañana del 24 de junio de 1859, el empera­dor francés Napoleón III, el rey de Cerdeña Víctor Manuel II y el em­perador de Austria Francisco José. El ejército franco-piamontés y el austríaco están equilibrados en cuanto al número de hombres, y avanzan el uno contra el otro dis­puestos a aniquilarse. La contienda es despiadada, con profusión de combates aislados, pero no por ello menos violentos. Los austríacos, obligados a dividir sus fuerzas, para hacer frente a los italianos en San Martino y a los franceses en Solferino, van per­diendo constantemente terreno. La artillería francesa, que ya desde las guerras napoleónicas constituía el punto fuerte del ejército, desbarata las largas filas blancas de la infan­tería austríaca.
   La batalla arrecia encarnizadamen­te, pero al final, bajo el empuje de los zuavos argelinos, Francisco José se ve obligado a ordenar la reti­rada más allá del Mincio. Sobre el campo de batalla quedan más de 40.000 hombres. Napoleón se apre­sura a proponer un armisticio a los austríacos, quienes lo aceptan de buen grado. El banquero suizo Henri Dunant. que se encontraba acci­dentalmente en el campo de batalla de Solferino, queda tan hondamente impresionado ante aquel destrozo de vidas humanas que empieza a concebir los principios que consti­tuirán el origen de la Cruz Roja In­ternacional. De una terrible matan­za nacía el sentido de la solidaridad humana.

¿Cuál es el circuito de Fórmula 1 más difícil?

   El más difícil de los circuitos de Gran Premio es el de Mónaco Desde 1929, esa carrera se lleva a cabo en la primavera por las calles de la ciudad y del puerto, que ese día están cerradas a la circulación. Bordea el mar sobre más de un kilómetro.
   El circuito mide 3 312 m. Consta de 11 curvas muy cerradas y de varias cuestas escarpadas. Una de ellas, situada frente a la estación de tren, tiene una pendiente de 7.3%, o sea que sube 7.30 cm cada 100 m. Los coches la recorren a más de 250 km/h.
   Los pilotos tienen que dar 76 vueltas al circuito, lo que repre­senta una distancia de 251.7 km. Se ha calculado que durante la carrera los pilotos hacen en promedio 1 600 cambios de velocidad, lo que corresponde aproximadamente a un cambio de velocidad cada 5 segundos.
   A causa de su dificultad, el circuito de Mónaco es donde los coches corren más lentamente. Hay muchas curvas, subidas, bajadas. Constantemente hay que estar disminuyendo la velocidad, acelerando, frenando y teniendo cuidado de no caer al mar, que está muy cerca.






















El Empire State Building


   Situado en la isla de Manhattan, el Empire State Building fue construido a una velocidad de estupor: en 10 días ya había en pie 14 pisos; el edificio fue inaugurado el 1 de mayo de 1931, sólo 16 meses después de la colocación de la primera piedra.
   En aquella época se dijo que era demasiado alto y que no tardaría en derrumbarse. Pero sigue de pie. Incluso ha resistido el choque de una avioneta que un día de niebla se estrelló contra él al nivel del piso 79.
   Ese enorme edificio posee 74 ascensores, algunos de los cuales suben al piso 102 en menos de un minuto. En el edificio hay ofi­cinas, tiendas y restaurantes. Varios millares de personas traba­jan en él y se ha tenido que separar sus horarios para evitar los congestionamientos en los ascensores.
   Con su altura de 381 m, fue durante casi medio siglo el edificio más alto del mundo. Pero en 1972, las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York lo superaron en 34 m. Actualmente, después de la caída de las torres gemelas en septiembre de 2001, volvió a ser el edificio más alto de la ciudad de Nueva York.