El Empire State Building
Situado en la isla de Manhattan, el Empire State Building fue construido a una velocidad de estupor: en 10 días ya había en pie 14 pisos; el edificio fue inaugurado el 1 de mayo de 1931, sólo 16 meses después de la colocación de la primera piedra.
En aquella época se dijo que era demasiado alto y que no tardaría en derrumbarse. Pero sigue de pie. Incluso ha resistido el choque de una avioneta que un día de niebla se estrelló contra él al nivel del piso 79.
Ese enorme edificio posee 74 ascensores, algunos de los cuales suben al piso 102 en menos de un minuto. En el edificio hay oficinas, tiendas y restaurantes. Varios millares de personas trabajan en él y se ha tenido que separar sus horarios para evitar los congestionamientos en los ascensores.
Con su altura de 381 m, fue durante casi medio siglo el edificio más alto del mundo. Pero en 1972, las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York lo superaron en 34 m. Actualmente, después de la caída de las torres gemelas en septiembre de 2001, volvió a ser el edificio más alto de la ciudad de Nueva York.
¿Por qué en la Edad Media los ricos iban a la guerra con la armadura?
En el período medieval se construían armaduras de malla de hierro, que permitían movimientos mucho más amplios y que, por este motivo, solían utilizar quienes montaban a caballo. Los caballos también iban protegidos con armaduras llamadas bardas. Las armaduras enteramente fabricadas en acero sólo empezaron a utilizarse hacia finales del siglo XV. A partir de esta época las armaduras se convirtieron en privilegio exclusivo de unos pocos, mientras la masa de los soldados tenía que conformarse con menos. Sólo los reyes, los nobles o los ricos podían permitirse el lujo de comprar una armadura y de ir a la guerra mejor protegidos que los demás. Claro que, también, los pocos artesanos especializados sólo trabajaban por cuenta de quienes les pagaban bien. La cabeza iba protegida por una defensa especial: el yelmo, construido con el mismo material que el resto de la armadura, pero modelado con más precisión.
¿Cómo funciona un cierre ?
El cierre fue inventado en 1884 por el sastre vienes Peduschka. Pero hasta 1911, perfeccionado por el sueco Gideon Sundback, no desarrolló un mecanismo de cierre que funcionara con precisión. Los modernos sistemas de cierres renuncian a los dientes individuales y sustituyen el cierre por lazos espirales de plástico que comprimen mutuamente sus hileras dentadas, asegurando su perfecto funcionamiento.
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