¿Cuénta la altitud en la prevalencia de enfermedades pulmonares?
Las enfermedades pulmonares, el enfisema y la bronquitis son ya un problema de salud en Latinoamérica mucho más grave de lo que hasta ahora se había considerado. Según un estudio realizado en la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil, el número creciente de fumadores (los que más posibilidades tienen de padecer EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica), puede ser un motivo por el cual los pulmones de los latinos cada vez se enferman más. Sin embargo, la altitud de ciertas ciudades también parece jugar un papel importante a la hora de evaluar por qué ciertos lugares presentan más prevalencia que otros. Las recomendaciones generales para evitar padecer trastornos en el sistema respiratorio son no fumar, no vivir en zonas con excesiva contaminación y controlar las alergias con un tratamiento médico adecuado. Según el estudio, la ciudad que presenta más casos de estas enfermedades es Montevideo, y la que menos, la Ciudad de México.
¿Cuándo se permitió por primera vez participar a las mujeres en unos Juegos Olímpicos?
En su origen, los Juegos Olímpicos estaban reservados a los hombres. A las mujeres no sólo se les prohibía participar, sino hasta presenciarlos, donde los atletas competían desnudos. Si alguna mujer desobedecía se hacía acreedora a la muerte.
En el año 600, una joven griega, organizó los primeros Juegos femeninos, llamados "Heras" en honor de Hera, la esposa de Júpiter. Estos juegos se efectuaban cada cuatro años, alternándolos con los Juegos masculinos.
Cuando en 1896 el barón de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos modernos, excluyó a las mujeres, diciendo que una olimpiada femenina sería impropia. Coubertin opinaba que la participación de la mujer debía limitarse a coronar a los vencedores.
Pero, en 1922, Alice Milliat, una deportista obstinada, organizó en París los primeros Juegos mundiales femeninos. Y con asombro se descubrió que una competición entre mujeres no es nada ridículo. Finalmente, en 1928 fueron admitidas las mujeres a la Olimpiada de Amsterdam.
En el año 600, una joven griega, organizó los primeros Juegos femeninos, llamados "Heras" en honor de Hera, la esposa de Júpiter. Estos juegos se efectuaban cada cuatro años, alternándolos con los Juegos masculinos.
Cuando en 1896 el barón de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos modernos, excluyó a las mujeres, diciendo que una olimpiada femenina sería impropia. Coubertin opinaba que la participación de la mujer debía limitarse a coronar a los vencedores.
Pero, en 1922, Alice Milliat, una deportista obstinada, organizó en París los primeros Juegos mundiales femeninos. Y con asombro se descubrió que una competición entre mujeres no es nada ridículo. Finalmente, en 1928 fueron admitidas las mujeres a la Olimpiada de Amsterdam.
¿Cómo se llama la vestimenta de los judokas?
Durante los combates, los adversarios se sujetan por el judogui agarrando con la mano derecha la solapa izquierda y con la mano izquierda la manga derecha. Empujando y tirando de la tela es como el judoka consigue desequilibrar a su adversario; por lo tanto sería imposible practicar judo estando desnudo.
Amplio y cómodo, el judogui permite todos los movimientos. La forma y la tela no han sido elegidas al azar; está confeccionado con un algodón muy sólido, que resiste fuertes tracciones y absorbe fácilmente el sudor. No lleva cierre alguno ni botones para evitar heridas.
La chaqueta esta cerrada por una cinta de tela cuyo color indica la fuerza o categoría del judoka, de la más débil a la más fuerte: blanca, amarilla, naranja, verde, azul, marrón, negra, roja y blanca, roja. Sólo hay 77 cintas rojas en todo el mundo. Los judokas combaten siempre descalzos, pues así se "sujetan" mejor al suelo.
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