¿Qué es una lupa?


Una lupa es una lente convexa, hace que los objetos aparezcan más grandes de lo que realmente son. El vidrio es más grueso en el centro de lo que es en sus bordes. Su poder de aumento se mide por el número de veces que un objeto aparece más grande visto a través de la lente. Por ejemplo, si la letra A en un cartel tiene un centímetro de alto, pero a través de una lupa parece ser que tiene tres centímetros de alto, su poder de aumento es de tres (X3).

Las lentes convexas pueden agrandar de otra manera, también, produciendo imágenes ampliadas en una pantalla de cine. En este caso la imagen es una imagen real que siempre está invertida. Por esta razón, la película se coloca en el proyector al revés.

¿Qué es la astrología?


Hace mucho tiempo que era costumbre en algunos países llamar a un astrólogo cuando nacía un bebé. El astrólogo tenía la virtud de "leer las estrellas" y por medio de ellas vaticinaba el futuro del bebé. Les decía a los padres del niño si éste sería valiente o tímido, fuerte o débil, rico o pobre. "La lectura de las estrellas" significaba sobre todo interpretar la posición de los planetas entre las estrellas en vaticinios. Los astrólogos también predecían cosas como las guerras y las hambrunas. Durante siglos hubo un astrólogo en la corte de casi todos los reyes.

La astrología no es una ciencia. Los científicos están de acuerdo que las estrellas no tienen nada que ver con la suerte de las personas o naciones. Los astrólogos de la antigüedad predijeron muchas cosas que nunca se cumplieron. Pero, incluso ahora, todavía hay muchas personas que creen en la astrología.

A diferencia de la astrología, la astronomía sí es una ciencia, por lo que es el verdadero estudio de las estrellas. Es una ciencia antigua. Sin embargo, muchos de los primeros astrónomos tenían que ganarse la vida mediante la práctica de la astrología.

Los primeros automóviles

La idea de utilizar un motor de algún tipo para girar las ruedas de un coche es en realidad bastante vieja. El primer accidente automovilístico ocurrió en 1769, unos 240 años atrás. Un vehículo de vapor construido por el francés Nicolas Cugnot se volcó en una curva. Y la velocidad con que viajaba ¡era de menos de cinco kilómetros por hora!

En 1831, coches de vapor que transportaban hasta 18 pasajeros hacían viajes regulares entre las ciudades de Inglaterra a un promedio de ocho kilómetros por hora. Pero los poseedores de los caminos de peaje comenzaron a elevar sus tasas para los coches de vapor. A veces la gente arrojaba piedras a los vehículos. El gobierno también comenzó a aprobar leyes en contra de ellos. Una de estas leyes, llamada la ley de la Bandera Roja, mandaba que un hombre tenía que caminar delante del transporte de vapor y llevar una bandera roja durante el día o una linterna roja en la noche. Todos estos factores hicieron que los coches de vapor no lograran popularidad en Inglaterra.

Años más tarde, en Alemania, algunos personajes inventivos desarrollaron nuevas ideas acerca de los motores. Nikolaus Otto construyó un motor en 1876, que trabajaba muy parecido a un motor de gasolina moderno. En 1885, Gottlieb Daimler montó con éxito un pequeño modelo de este motor en una bicicleta. Este motor quemaba petróleo. En ese mismo año, otro alemán, Karl Benz, construyó un vehículo de tres ruedas, que era impulsado por un motor de gasolina. El automóvil moderno se originó en muchas de estas viejas ideas.

El primer coche de gasolina en los Estados Unidos fue construido en 1892 por los hermanos Charles y Franklin Duryea de Springfield, Massachusetts. Era un buggy con un motor de dos cilindros sujeto al eje trasero. Los Duryea no estaban satisfechos con este coche, sin embargo, y al año siguiente hicieron uno mejor. No pasaría mucho tiempo para que personajes como Elwood Haynes, R. E. Olds y Henry Ford construyeran sus propios automóviles.