¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial es la ‘fuerza’ que necesita la sangre para recorrer todo el árbol vascular para llegar desde el ventrículo izquierdo del corazón hasta la aurícula derecha, pasando por el todo el cuerpo para nutrirlo.

Se define a partir de dos valores: la ‘alta’ o sistólica, sería la fuerza que hace el corazón cada vez que expulsa con violencia la sangre a la aorta dando un ‘golpe’ contra los vasos sanguíneos; y la ‘baja’ o diastólica, es la resistencia que ejercen éstos al pasar de la sangre una vez que el ‘golpe’ de la misma proveniente del corazón ya ocurrió.

¿Cuál es la pirámide de Kukulcán?

La famosa pirámide de Kukulcán, a la que también se le conoce con el nombre del Castillo, es el monumento más impresionante de Chichén Itzá. La mole, sostenida por una base cuadrada de 55.5 metros por lado, se construyó en honor al dios Kukulcán. Es un monumental edificio de nueve cuerpos escalonados y cuatro fachadas ornamentadas con representaciones de serpientes y tigres.

Las cuatro escalinatas tienen 91 peldaños cada una, mismos que, sumados a la entrada del templo superior, equivalen a los 365 días del año, por lo que algunos expertos piensan que es posible que se haya edificado con la finalidad de adorar al Sol.

La escalera principal está ubicada en la parte norte del monumento, la cual se localiza con facilidad dado que al pie de cada una de las balaustras se aloja una colosal cabeza de serpiente emplumada en piedra. La cabeza descansa en el suelo.

¿A qué se le llamó la Ruta de la Seda?

La Ruta de la Seda era una ruta de comercio de unos 6.400 km de largo entre las civilizaciones de Roma y China.

Las caravanas que transportaban productos chinos, especialmente de seda, viajaban desde el noroeste de China, alrededor de las ardientes arenas del desierto del Takla Makan, sobre las montañas del Pamir en el norte de la India, se adentraban en Mesopotamia, y llegaban finalmente en el extremo oriental del Mediterráneo.

Ningún grupo por sí mismo hacía el viaje completo. Sino que los bienes pasaban de un grupo de comerciantes a otro, a menudo tardando años en llegar a su destino. Estos grupos o intermediarios que habitaban en el medio de la Ruta de la Seda lograban enormes beneficios del comercio, y siempre trataron de evitar cualquier contacto directo entre China y el Imperio Romano.

En el año 97, los chinos enviaron a un embajador llamado Ying Kan para establecer relaciones con Roma. El embajador llegó hasta la actual Irán, donde los partos mintiéndole le dijeron que le llevaría dos años más para llegar a Roma. Desanimado, Ying Kan, regresó a China.