¿Se puede prevenir una avalancha?

Nadie puede controlar una avalancha, pero la gente en algunas áreas están tratando de hacerlas menos peligrosos.

Cuando la nieve se acumula en las laderas de las montañas donde se sabe que los aludes son recurrentes, tratamos de hacer que las avalanchas caigan antes de que se acumule demasiada nieve. La idea es que es mejor tener tres o cuatro pequeñas avalanchas en vez de una grande y destructiva.

Se inician estos pequeños deslizamientos con explosivos. A veces son esquiadores los que colocan cargas de dinamita. A veces se utilizan granadas de mano. La ciudad de Alta, Utah, usa un cañón de 75 mm para hacer el trabajo.

Este cañón de la Segunda Guerra Mundial puede provocar la caída de una gran cantidad de nieve con sus cargas explosivas. La idea de utilizar cañones para provocar avalanchas no es nueva. Durante la Primera Guerra Mundial, miles de soldados fueron muertos por los cañones disparados no contra ellos, sino a los acantilados sobre sus cabezas.

El rugido de los cañones y la explosión de los cartuchos causaban avalanchas de las que estos hombres desafortunados no pudieron escapar.

¿Quiénes son los Guerreros de terracota?

Están listos para la batalla, exactamente como lo hacían cuando eran parte de la guardia del emperador. Pero miremos de nuevo.

Aunque cada uno tiene un rostro diferente y llevan armas reales, no son personas vivas. Son estatuas de tamaño natural construidas de arcilla. Hay 6.000 de ellas. Hay decenas de carros y carruajes tirados por caballos de arcilla igualmente de tamaño natural.

Hay incluso soldados de arcilla que cargan ballestas con flechas dirigidas a matar a cualquier intruso. ¿Dónde y qué es esto? Es la tumba del primer emperador de China, Qin Shi Huang, enterrado bajo una montaña hace 2.200 años, sepulcro descubierto por campesinos que trabajaban en los campos cercanos.

Las figuras de terracota, que datan del 210 antes de Cristo, fueron descubiertas en 1974. Las figuras también son conocidas como Los Guerreros de Terracota y los Caballos.

Aunque las armas de metal en poder de los soldados tienen más de 2.000 años de antigüedad, no hay óxido en ellas.

Están hechas de una aleación de metal que contiene quince metales diferentes y fueron recubiertas con un material preservante que las ha mantenido como nuevas.

¿Quién inventó la pólvora?

Los chinos inventaron la pólvora durante el siglo IX.

Los europeos no supieron de la pólvora hasta que comerciantes italianos visitaron China unos 500 años más tarde. La pólvora explota sólo si es alcanzada por la llama. Puede ser utilizada en los cañones, fuegos pirotécnicos y armas simples, pero difícilmente se le puede usar para hacer un túnel en una montaña.

El mundo tuvo que esperar otros 600 años para la invención de un potente explosivo capaz de horadar montañas, hacer agujeros enormes, y, por desgracia, destruir ciudades enteras.

El nuevo explosivo fue inventado en 1846 por el italiano Ascanio Sobrero, quien estaba tan asustado de su invención que le pidió al mundo que se olvidara de él. A tal explosivo se le llamó nitroglicerina, y explotaba con un simple golpe o agitándolo.

Bastaba que una pequeña botella de este líquido oleoso cayera en el suelo, para que un edificio explotara en mil pedazos. Veinte años después, el sueco Alfred Nobel, mezcló la nitroglicerina con un extraño tipo de tierra absorbente llamada tierra de diatomeas para crear la dinamita. Este nuevo explosivo tenía la potencia de la nitroglicerina pero era mucho más estable en su manejo, lo cual evitaba el peligro de una explosión accidental.