¿Cómo se fabrica un lápiz?



    El material que hace que un lápiz escriba es una mezcla de grafito (una forma del carbono), arcilla, cera, y productos químicos.
   Para hacer un lápiz, se tienen que mezclar grafito, arcilla y agua a altas velocidades. La mezcla se coloca en una máquina que la comprime hasta formar una larga y delgada varita negra. Esta varita o palillo se corta en pedazos del tamaño de un lápiz de longitud, y luego se hornean hasta que estén duros. Una capa de cera se aplica a las piezas para que escriban sin problemas.
   Las varitas de grafito endurecido se colocan dentro de los surcos de una pieza de madera . Entonces otra pieza de madera con surco similares se coloca sobre la primera pieza que contiene los palillos de grafito y se unen en forma de "sándwich". Las dos piezas ya unidas se cortan en lápices individuales, se barnizan, se lijan y se les añade un aro de metal donde se encuentra la goma de borrar.
   Cuando se afila un lápiz, en realidad se está eliminando madera para dejar al descubierto más del grafito. Cuando alguien escribe, diminutos fragmentos del blando grafito quedan en el papel, creando palabras e imágenes.
   Los lápices de colores están hechos de la misma forma, salvo que otros pigmentos y tintes se mezclan con la arcilla, en lugar de grafito.
   ¡Los antiguos griegos y romanos usaban piezas de plomo para escribir!

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¿Qué hace que un barco flote?



Según la ley de la gravedad de Newton, cada objeto ejerce una atracción sobre las cosas a su alrededor. Dado que la Tierra es millones de veces más grande que las cosas que están sobre ella, todo lo tira hacia sí misma. Si no fuera así, todo sobre la Tierra, incluidas las personas, saldrían disparadas hacia el espacio.

¿Por qué, entonces, cuando un buque se encuentra sobre el agua, no se hunde? Después de todo, su estructura, maquinaria, carga, tripulación y pasajeros, suman un peso de miles y miles de toneladas.

La razón es que todos los barcos y buques se han diseñado con zonas huecas que están llenas de aire. Y mientras que un buque empuja parte del agua a los lados cuando flota, las grandes cantidades de aire que hay en su interior pesan menos que el agua que es desplazada. El agua debajo de él, sin embargo, pesa mucho más y empuja hacia arriba el buque, lo cual hace que flote.

Ejemplos de flotabilidad se pueden ver en las pelotas de playa, si uno empuja la pelota al interior del agua, ésta reacciona empujando la pelota hacia arriba.

Lo que determina que un objeto flote o se hunda es su densidad, la cantidad de aire que hay dentro de él. Un gran pedazo de madera flota, porque el aire llena muchos de sus espacios, pero una pequeña piedra se hundirá porque tiene una mayor densidad, sin aire en su interior.

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¿Cómo se sumerge un submarino?

Un submarino posee varios grandes tanques en su interior que están llenos de aire cuando la nave está flotando en la superficie del agua. Es el aire, que es más liviano que el agua, que mantiene a flote al submarino, igual que cualquier otro tipo de buque.

Sin embargo, estos depósitos son diferentes de los de los buques que flotan en la superficie, en los depósitos de los submarinos hay compuertas en la parte superior e inferior. Estas compuertas, llamadas válvulas, se pueden abrir para permitir que el agua de mar o el aire entren.

Cuando la válvula inferior se abre, el agua del mar llena cada tanque, y el aire que estaba en el tanque se ve obligado a salir a través de la otra válvula en la parte superior. Ya con el interior repleto de agua, aumenta el peso del submarino y causa que la nave se sumerga.

A fin de que el submarino regrese a la superficie una vez más, se utilizan bombas para sacar el agua de los tanques, y se sopla aire de nuevo hacia dentro. Este nuevo aire es el aire comprimido que se ha almacenado en grandes contenedores de metal, el cual se le inyecta a los depósitos a gran presión. De nuevo con los tanques llenos de aire, se eleva el submarino.

Un submarino puede sumergirse a una profundidad de 30 metros en menos de un minuto. Algunos de los submarinos de investigación han sido diseñados para sumergirse a profundidades de 1.500 metros. Estos submarinos tienen cascos de acero de un gran espesor para soportar la inmensa presión del agua a esa profundidad.

Se hizo historia en 1960 cuando el submarino Tritón viajó alrededor del mundo, en una travesía bajo el agua de 66.500 kilómetros, en 84 días.

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