Las ondas sonoras

   SIEMPRE que oímos un sonido sig­nifica que un cuerpo ha vibrado: vibran las cuerdas vocales de nuestra garganta, bajo la acción del aire que expelen los pulmones; vibra el bronce de una campa­na golpeada por el martillito, tal como la cu­bierta metálica del timbre de una bicicleta, golpeada por el rodaje del interior; un vaso golpeado por la uña; el altoparlante de nues­tro receptor de radio, alcanzado por impulsos eléctricos regulados por el propio receptor. Los sonidos son producidos por las vibra­ciones de los cuerpos. Para que las vibraciones de un cuerpo puedan transmitirse y, llegando a nuestros oídos, ser percibidas por nosotros, es menes­ter que entre el cuerpo vibrante, llamado "fuente sonora", y nuestro oído exista un "medio" (aire, agua, metal, etcétera) que realice la función de transmitir las vibracio­nes de la fuente sonora hasta nuestro oído. Las vibraciones de los cuerpos y las ondas sonoras que ellas producen se representan mediante líneas onduladas, llamadas diagramas. Estos tienen por objeto expresar gráficamente la índole y amplitud de los movimientos realizados por un cuerpo vibrante para producir deter­minado sonido, especificando condiciones de espacio y tiempo. El diagrama suele ser, generalmente, muy complicado porque un so­nido no suele ser casi nunca el producto de una sola vibración, sino de numerosas vibraciones simultáneas que se entremezclan y confunden. El diagrama que ilustran esta nota representan un sonido simple, es decir, el de un sonido producido por una sola vibración. Aprendamos a "leer" el diagrama de una vibración sonora: Amplitud: es el máximo desplazamiento desde la posición de reposo, que experimenta el cuerpo vibrante. Período: es el tiempo necesario para que el cuerpo vibrante lleve a cabo una vibración completa, es decir, un movimiento de ida y vuel­ta al punto de reposo, tras haber alcanzado los extremos. Frecuencia: es el número de vibraciones completas que el cuerpo vi­brante realiza en un segundo. El período y la frecuencia están en relación inversa, es decir, cuanto mayor es el período menor es la frecuencia y viceversa. De un modo similar a las vibraciones se representan también las on­das producidas por las vibraciones mismas, las cuales presentan los mis­mos elementos: amplitud, período, frecuencia. Además, en este caso, se debe tener en cuenta también la longitud de onda, que es el espacio que la onda sonora recorre en el tiempo de un período.


Diagrama