El nacimiento del Paricutín

   El día 20 de febrero de 1943 cavaba el labriego Dio­nisio Pulido en su parcela de tierra, en las proximi­dades de Paricutín, en el estado de Michoacán, en el sur de México. De repente comenzó a moverse la tie­rra bajo sus pies con una violencia cada vez mayor. Un pozo abierto por él, a unos cincuenta metros de distancia se ensanchó, transformándose en un abismo del cual salían humo y nubes de ceniza.
   Al otro día el cono, que ya había alcanzado siete metros de altura, arrojaba piedras candentes y lava en cantidades cada vez mayores. Al término de cinco días era una montaña de 180 metros de altura, de ac­tividad volcánica permanente. Había nacido el Parí­cutin, el volcán más joven del mundo en ese entonces. En la actuali­dad, mide unos 450 metros de altura. De la casa y la propiedad de Dionisio Pu­lido queda tan sólo el recuerdo. Aventaja en edad al Parícutin, pero continúa "volcánicamente" joven, el Jorullo (1.300 m.), un volcán situado a un centenar de kilóme­tros del primero, cuya actividad se inició en 1759.


Erupción del Paricutín