¿Qué hace el vidriero?


   Los objetos de vidrio son fabricados por los vidrieros bien a mano, bien de forma mecánica. En este ultimo caso, el técnico es un mecánico vidriero que instala, maneja y supervisa las máquinas.
   La fabricación de vidrio y la producción de objetos de vidrio es una industria importante y muy mecanizada. El vidrio se obtiene en hornos por la fusión de arenas silícicas, álcalis y cal en proporciones variables. La pasta de vidrio se afina, se le quitan las burbujas de aire que contiene y se pone a una temperatura que permita trabajarla y moldearla con facilidad. El mecánico vidriero y sus ayudantes especializados están al cuidado de los hornos y de las máquinas que fabrican el vidrio plano (vidrios y cristales) o el vidrio modelado (frascos y botellas). La producción diaria de una cadena de trabajo puede alcanzar mas de veinte mil metros cuadrados de vidrio plano o cerca de veinticinco mil botellas por máquina.

El soplador de vidrio


   El soplador de vidrio es un obrero vidriero que trabaja la pasta de vidrio o de cristal de forma artesanal, a mano, para fabricar objetos muy cuidados que pueden alcanzar gran valor.
   El soplador de vidrio o vidriero artesano es el heredero de la gran tradición de la vidriería. En todos los tiempos, el oficio de vidriero ha sido considerado como un trabajo muy honroso. El soplador de vidrio es un artista cuya técnica y cuyo talento le permiten realizar objetos artísticos —vasos, copas— o de precisión —instrumentos de laboratorio, aparatos cientificos—. Para realizar modelados industriales se aplica aire comprimido caliente a la bola de vidrio, y la burbuja resultante se introduce en moldes de hierro. Sin embargo, los obreros cristaleros continúan realizando su trabajo con métodos artesanales: introducen su varilla en la pasta de vidrio, sacan cierta cantidad, soplan a través de la varilla con la boca y, por medio de rotaciones y balanceos, dan al objeto la figura deseada.

¿Qué es el espejero?

   El espejero fabrica espejos a base de placas de vidrio. Las corta, las graba y cubre una de sus caras con una capa de metal, que el mismo obtiene, para hacerlas reflectantes.
   Durante mucho tiempo, los espejos se fabricaron con placas de metal perfectamente planas y pulidas. Para realizar estos accesorios indispensables en todos los tocadores, los antiguos espejeros utilizaban principalmente oro, plata y estaño. Desde hace varios siglos, el espejero es también vidriero. Para obtener sus productos, metaliza la cara de un vidrio muy pulimentado con una fina película de una solución de nitrato de plata sobre la que actúan otros productos. Anteriormente, esta película era de estaño y más tarde de plata; los espejeros son también químicos. Esta capa de nitrato de plata está protegida por un barniz aislante que el espejero deposita con un pincel o con una pistola.