1 La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.
2 Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.
3 Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes.
4 El coraje no se puede simular: es una virtud que escapa a la hipocresía.
5 Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.
6 La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.
7 En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.
8 Un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza.
9 Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.
10 La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria.
11 A la mayor parte de los que no quieren ser oprimidos no les disgustaría ser opresores.
12 La opinión pública es un poder al que nada resiste.
El cerumen
El oído, como sabemos, es un órgano muy complejo- y delicado, tanto por su estructura como por su ubicación. Es necesario entonces prestarle una serie de cuidados. En el conducto auditivo externo, cerrado en el fondo por la membrana del tímpano, se acumula el cerumen, una sustancia de color cereo, graso, secretada por cerca de 2.000 glándulas, que se encuentran en la misma pared del conducto. Esta sustancia, como todo en nuestro organismo, cumple sus funciones, entre las que está la de mantener húmedo y elástico el revestimiento del conducto auditivo, y el mismo tímpano, además de retener cualquier cuerpo extraño (polvo, pequeños insectos, etc.) que pudiera penetrar en aquel. Podemos entonces decir que el cerumen es un lubricante y un medio de defensa.
Sin embargo, no conviene que este se acumule en cantidad excesiva, porque podría obturar totalmente o en parte el conducto auditivo, dificultando así la audición. Por eso, este conducto debe mantenerse limpio. Para ello no se deben usar objetos duros o puntiagudos, porque podrían dañar, o incluso perforar, la delicada membrana timpánica. El mejor sistema es lavar el conducto mediante una pequeña pera de goma que contenga agua limpia con unas gotas de agua oxigenada.
Sin embargo, no conviene que este se acumule en cantidad excesiva, porque podría obturar totalmente o en parte el conducto auditivo, dificultando así la audición. Por eso, este conducto debe mantenerse limpio. Para ello no se deben usar objetos duros o puntiagudos, porque podrían dañar, o incluso perforar, la delicada membrana timpánica. El mejor sistema es lavar el conducto mediante una pequeña pera de goma que contenga agua limpia con unas gotas de agua oxigenada.
¿Qué es el esmog fotoquímico?
Contaminación del aire producida por la acción de la luz solar, cuyo componente más importante es el ozono. Este tipo de contaminación es la más sobresaliente en la Ciudad de México.
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