12 frases sobre el gobierno

1 Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos. Frase de Thomas Jefferson

2 Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado. Frase de Alberto Moravia

3 No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico. Frase de Aristóteles

4 Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado. Frase de Voltaire

5 ¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?. Frase de Confucio

6 Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen. Frase de Antonio Maura y Montaner

7 Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor así como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos solamente al primero. Frase de Thomas Jefferson

8 Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado. Frase de Honoré de Balzac

9 Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos. Frase de Erskine Caldwell

10 Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos. Frase de Jorge Luis Borges

11 Gobierna mejor quien gobierna menos. Frase de Lao-tsé

12 Quien gobierna, mal descansa. Frase de Lope de Vega

¿Qué es el lavado en seco?

   Ciertos tejidos no pueden lavarse con agua: se estropearían. Para limpiarlos se utilizan ciertos productos disolventes, cuyos vapores eliminan las manchas sin mojar el tejido: en esto consiste el lavado en seco.
   Entre los productos disolventes figuran unos líquidos cuyos vapores eliminan todo tipo de suciedad. Unos aparatos automáticos efectúan la limpieza lanzando estos vapores sobre los trajes manchados, sin mojarlos y sin que sufran deformación alguna. Estos vapores son expulsados inmediatamente por medio de potentes ventiladores hacia un circuito de destilación, en el cual se recupera el disolvente que sera utilizado en un nuevo lavado. Los trajes, al no mojarse, ni se deforman ni encogen.

¿Qué es el jabón?


   El agua no ataca ni disuelve los cuerpos grasos que ensucian nuestra piel. En cambio, el jabón fracciona las grasas y la suciedad en pequeñas partículas que se lleva el agua.
   Algunos productos se disuelven en el agua. Sin embargo, los cuerpos grasos resisten su acción si no son emulsionados por medio del jabón o cualquier otro detergente. El jabón divide la grasa en pequeñisimas partículas y envuelve cada una de estas en una finísima película que hace imposible cualquier nueva aglomeración del cuerpo graso. Los jabones se fabrican a base de grasas animales o vegetales, que se hacen hervir con sosa cáustica.