¿Qué planeta es el más seco del sistema solar?

   Mercurio es un planeta muy caliente debido a que está muy cerca del Sol. El lado del planeta que está frente al Sol, llega a la temperatura increíble de más de 400 grados Celsius —lo suficiente alta para fundir el estaño y plomo—. En el lado oscuro, el mas alejado del Sol, la temperatura baja a menos de -150 grados C. No es posible que exista alguna for­ma de vida en Mercurio. No hay agua, y su tenue atmósfera no puede detener la peligrosa radiación de los rayos ultravioleta del Sol.
   Mercurio tiene un diámetro de 4880 kilóme­tros. Órbita al Sol una vez cada 88 días terres­tres. La gravedad del Sol hace que gire muy lentamente, y un día junto con una noche pue­den durar 58 días terrestres.

¿Cuándo apareció el tanque de guerra?


   El tanque de guerra se empleó por primera vez en combate el 15 de septiembre de 1916 durante la ofensiva británica en el Somme, Francia, y a partir de ahí se fue perfeccionando. La idea original (del ejército británico) era construir un vehículo blindado con un sistema de tracción todo terreno sobre una cadena de oruga, equipado con ametralladoras, capaz de cruzar cualquier trinchera, pues éstas hacían fracasar los asaltos convencionales a pie o en otro tipo de vehículos. En la década de 1970, la División de Sistemas Terrestres de la General Dynamics diseñó uno de los modelos más eficaces en escenarios de guerra, el Abrams M, entregado al Ejército de Estados Unidos en 1978 con el nombre del general Creíghton W. Abrams, quien co­mandó el 37 Batallón blindado. Este tipo de tanques brinda fuego de apoyo a unidades de tierra y puede enfrentar vehículos enemigos de cualquier blindaje. Su alta tecnología permite a sus sistemas de guías termales y de radio combatir de día y de noche en todos los climas, sin perder efectivi­dad. En su evolución tecnológica, han surgido varias versiones sucesivas conocidas como MI, M1A1 y M1A2.

¿Qué es la energía química?

   La energía química es aquella almacenada en un átomo o una molécula, que puede ser liberada mediante una reacción química. Por ejemplo, el petróleo tiene energía química almacenada en su estructura atómica y molecular; si lo quemamos, toda esa energía se libera en forma de calor, que podemos aprovechar de muchas maneras, para mover un automóvil, digamos, o para producir energía eléctrica en una planta termoeléctrica.