¿Qué es el ácido ribonucleico?

   El ácido ribonucleico (ARN) es una macromolécula formada por gran número de unidades. Cada unidad, llamada nucleótido, está compuesta por tres moléculas, dos de las cuales están siempre presentes: una de azúcar llamada ribosa y otra de fosfato. La tercera molécula puede ser una de entre cualesquiera de las siguientes: adenina, citosina, guanina y uracilo.
   En los organismos celulares el ácido ribonucleico desempeña varias funciones. Es la molécula que dirige las etapas intermedias de la síntesis proteica; el ADN o ácido desoxirribonucleico no puede actuar solo, y se vale del ARN para transferir esta información vital durante la síntesis de proteínas (producción de las proteínas que necesita la célula para sus actividades y su desarrollo).

¿Quién inventó el telégrafo eléctrico?

   Probablemente, aparte de Leonar­do da Vinci, no encontraremos muchos hombres tan polifacéticos como Samuel Finley Breese Mor­se. Nació en Charlestown (Massachusetts) en 1791 y murió en Nueva York 81 años más tarde. Muy joven comenzó su carrera de pintor, como retratista en Boston, y contribuyó a fundar la Academia Nacional de Dibujo, que llegaría a presidir con el tiempo. Sin embar­go, sus inquietudes no se agotaban con la pintura y en 1832 comenzaría a trabajar en el telégrafo eléctrico que luego llevaría su nombre, idean­do también el famoso alfabeto de puntos y rayas para las transmi­siones. Asimismo colocó el primer cable eléctrico submarino en la bahía de Nueva York y consiguió del go­bierno una subvención de 30.000 dólares para tender una línea telegráfica entre Washington y Baltimore, a través de la cual envió un famoso telegrama: ¡Lo que Dios ha hecho!, en el año 1844. El telégrafo eléctrico se difundió pronto por el mundo, y su inventor fue con­decorado por varios gobiernos de Europa.
   Dentro del polifacetismo de Morse, hay que decir que fue un destaca­do miembro del Congreso norte­americano y que recopiló la prime­ra geografía de su país. Samuel Morse llegó incluso a escri­bir un tratado de política: La conspi­ración extranjera contra las liberta­des de los Estados Unidos. Los últi­mos años de su vida los dedicó casi por completo a la pintura. En 1871, un año antes de s¿u muerte, los te­legrafistas norteamericanos erigie­ron una estatua en el Central Park de Nueva York al inventor del telé­grafo eléctrico.
   Tres décadas después, el italiano Marconi inventaría la telegrafía sin hilos, para la que se seguiría usando el alfabeto Morse.

El río Támesis



   El Támesis es el río más impor­tante de Inglaterra, y probablemente, por su intenso tráfico, uno de los ríos más importantes del mundo.

   El Támesis nace en las colinas de Costwold, en el condado de Gloucester, y atraviesa toda la parte meridio­nal de Inglaterra para ir a desembocar directamente en el mar del Norte. Tiene 336 kilómetros de largo, y su cuenca, unos 11 000 Km2 de superficie. Desde Londres, situado a unos 75 kilómetros de su desem­bocadura, es navegable para grandes barcos.

   Hasta llegar a Londres, el Támesis es un río tranquilo bor­deado de praderas y parques. Pero entonces, cambia su placidez por la actividad del intenso comercio y por el tráfico incesante de los barcos de todas las nacionalidades que llegan a Londres desde los más apartados mares del mundo.