¿Qué es el fetichismo?

    En antropología, el fetichismo es la veneración de un objeto que se cree que tiene poderes sobrenaturales. Hay varios tipos de fetiches que se encuentran en muchas sociedades del mundo. Existe la creencia de que algunos fetiches contienen espíritus. Otros, como los amuletos y talismanes, se consideran que dan suerte y buena fortuna, sin ser la morada de algún espíritu en particular. Algunos fetiches son pequeños y son llevados como amuletos por sus portadores. Objetos de buena suerte, como la pata de conejo, son fetiches en algunas sociedades. África Occidental es famosa por el fetichismo asociado con el arte de la talla de madera.
    En psicología, el fetichismo es una fijación anormal a cualquier objeto. Los niños pequeños que no pueden separarse de sus mantas y los adultos que están enamorados de las prendas de vestir del sexo opuesto se dice que son fetichistas.

Grandes inventores


JUAN GUTENBERG.
Nació en Maguncia, Alemania, alrededor de 1395. Fue el primero en Oc­cidente en idear la imprenta de caracteres móviles; pronto al­canzó con ella un alto nivel de perfeccionamiento técnico. La "Biblia" por él impresa fue una obra maestra del arte tipográfi­co. Efectivamente, los caracte­res de imprenta habían sido in­ventados por el herrero chino Pi-Sheng (1041). Sin embargo, el arte tipográfico moderno tie­ne gus orígenes en la invención de Juan Gutenberg.
Murió en 1468.




LEONARDO DE VINCI.
Nació en 1452. Versado en todas las cien­cias de su tiempo, fue pintor, es­cultor, arquitecto, músico, escri­tor, poeta, matemático, anatomis­ta, botánico, ingeniero hidráuli­co, edil y mecánico naval. Proyec­tó numerosas máquinas, pero só­lo se interesó por construir al­gunas de ellas, limitándose a esbozar las restantes. Fue, en resu­men, un verdadero genio enciclopédico.
Murió en el año 1519.

La invención de la máquina de coser

   El 14 de julio de 1789 estalló en Francia la revolución. Todo el pueblo se volcó a las calles y a las plazas para combatir contra la nobleza y la monarquía. Los revolucionarios franceses llevaban como distintivo un característico gorro llamado "fri­gio". En pocos días fue necesario confeccionar un número muy elevado de estos gorros.
    Fue así como un tejedor de Mayena, para cumplir con tan­tos pedidos como llegaban a su taller, pensó utilizar una in­vención suya. Se trataba de una máquina que, movida por un mecanismo especial, cosía entre sí los bordes de los tejidos con más velocidad que la costurera más hábil. Esta máquina primi­tiva se conserva actualmente en el museo de la ciudad de Ma­yena, y es uno de los primeros ejemplares que se conocen de máquina de coser. Una vez más, la necesidad de realizar un tra­bajo mejor y más rápidamente había impulsado al hombre a crear una nueva "máquina". Desde el primitivo buril de piedra hasta la más potente turbina, todas las máquinas tienen una finalidad: ayudar al hombre para que su trabajo productivo rinda el máximo de eficiencia con el menor esfuerzo posible.