Frans Hals (1580? -1666) Fue un famoso pintor holandés. Estudió en Haarlem con los mejores maestros de la época, y pronto fue famoso por su fino dibujo. Sus cuadros más célebres son los retratos, muchos de los cuales son de grupos de personas, donde su capacidad de manejar muchas figuras es casi única. Hay dos períodos marcados en la obra de Frans Hals, sus primeros cuadros son principalmente notables por su buena técnica, mientras que su obra posterior muestra un toque especial, junto con efectos inusualmente detallados de luz y sombra.
Al igual que la mayoría de los artistas de la época llevó una vida áspera, cosa que su esposa y niños sufrieron también. Debido a su vida bohemia, las pinturas de Hals tratan de todo tipo de hombres y mujeres. Entre sus mejores pinturas de grupo están Banquete de los oficiales y Las rectoras. Otros cuadros sobresalientes son Pareja de esposos, La milicia cívica de San Jorge y San Adrián, y La gitanilla.
¿De dónde procede el carbón?
El llamado carbón de piedra procede de los inmensos bosques que cubrían gran parte de la Tierra hace doscientos o trescientos millones de años. Los árboles, al quedar enterrados en el subsuelo, se transformaron poco a poco en carbón. Al final de la era primaria, cubrían la Tierra selvas inmensas. Sus árboles no se parecían en nada a los que podemos ver en nuestros días. Eran helechos gigantes y equisetáceas colosales. Al quedar sepultadas bajo la tierra o las aguas del mar a consecuencia de grandes corrimientos o de terremotos, se fueron transformando lentamente en carbón, en el carbón que los mineros extraen con picos, perforadoras y excavadoras. A veces, el carbón conserva las huellas de los helechos fósiles o presenta un aspecto leñoso, heredado de la madera de que proviene.
El siglo del Barroco
La Iglesia Católica, que salía por aquellos días fuerte y victoriosa de las luchas de la Contrarreforma, levantaba lujosos templos para celebrar sus triunfos, y los artistas se prodigaban a fin de hacer de estos santuarios obras grandiosas y espectaculares. Adornaban las fachadas con decoraciones macizas y embellecían los interiores con dorados, bronces, mármoles, estatuas y grandes pinturas. La poesía, la música, el teatro, el moblaje, la vestimenta, todas las artes y manifestaciones públicas y privadas de la vida, se contagiaron de este frenesí de renovación, y ofrecieron así trabajos cada vez más ricos y sorprendentes.
De esta suerte, nació en Italia y floreció, principalmente en Roma, para difundirse luego por el mundo, aquel estilo de las artes y de las costumbres conocido como "barroco".
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