¿De qué trata el mito del Vellocino de Oro?

   El Vellocino de Oro es el objeto de un célebre mito griego. Una madre, cuyo niño y niña estaban en peligro, hizo un llamamiento a Mercurio para obtener ayuda de él. Mercurio le dio un carnero con un vellocino de oro en el que colocó a sus dos hijos, para ser transportados a un lugar seguro. El carnero saltó en el aire y dirigió su camino hacia el este. La niña, cuyo nombre era Helle, cayó de su asiento hacia el mar, en el lugar que ahora se llama el Helesponto. El muchacho se mantuvo encima del carnero y llegó a la tierra de Cólquida en la orilla oriental del Mar Negro. Allí sacrificó al carnero y entregó como presente su lana para el rey de ese país que lo había recibido con hospitalidad. El vellón se colgó en una arboleda sagrada la cual era vigilada día y noche por un dragón que nunca dormía. Más tarde, Jason, con su nave, Argo y su tripulación, conocida como los Argonautas, se dispusieron a obtener el vellocino de oro. Se ha creído ver en el viaje del Argo como otra versión del diluvio de Noé.

¿Por qué se dice que la sangre es más espesa que el agua?

   Se dice que "la sangre es más espesa que el agua" para indicar que el paren­tesco pesa más que otras consideracio­nes. Pero también es literalmente cierto. Al ser un medio de transporte en un sistema circulatorio muy complejo, el liquido sanguíneo se carga de sustan­cias que no se encuentran normalmente en el agua.
   En cuanto a las sales, la sangre se ase­meja al agua del mar, y lo mismo ocurre con el líquido de los tejidos, con el que la sangre está en equilibrio salino. Este equilibrio es muy importante para el trabajo celular. El funcionamiento del corazón, los músculos y los nervios de­pende, p. ej., de que el contenido de potasio y de calcio se mantenga casi constante.

¿Cómo un dirigible difiere de un globo?

   Los primeros globos consistían de una gran bolsa inflada a la que se adjuntaba una cesta abierta, o góndola por medio de cuerdas. Para hacer que el globo se elevara más alto en el aire, el "piloto" aligeraba su peso dejando caer sacos de arena, que estaban asegurados a los lados de la góndola. Para hacer que el globo descendiera, se abría una válvula dejando salir un poco de gas. Cuando el globo se elevaba en el aire no había manera de controlar su vuelo. Una vez en el aire, el globo — y los hombres con él — estaban a merced de los vientos.
   En cambio, el dirigible si puede ser dirigido. Se compone de un gran globo alargado, lleno de gas con una góndola integrada al cuerpo de la nave donde van los pasajeros y la tripulación. El dirigible aparte de aprovecharse del viento, también hace uso de motores con hélices. Los primeros dirigibles utilizaban un peso deslizante para hacer que la aeronave fuera hacia arriba o hacia abajo. Empujando el peso hacia la parte frontal movía la nariz de la aeronave hacia abajo; por el contrario, deslizando el peso hacia la parte posterior hacía que la nariz apuntara hacia arriba. Más tarde, los dirigibles utilizaron las aletas horizontales de cola para dirigir su movimiento ascendente y descendente. Las aletas verticales de cola se utilizan para dirigir a derecha e izquierda.