Ernst Mach - datos biográficos


Ernst Mach fue un físico y filósofo austriaco, cuyas ideas sobre la investigación y la física de fluidos hizo posible que Albert Einstein pudiera elaborar su teoría de la relatividad. Los estudios de Mach sobre los cuerpos en movimiento a través de gases a altas velocidades dio lugar a la utilización de la expresión Número Mach. Mach 1, por ejemplo, es la velocidad del sonido. Mach 0.5 es la mitad de la velocidad del sonido. Mach 2 es dos veces la velocidad del sonido.

Aunque los resultados de los experimentos de Ernst Mach fueron publicados en su tiempo, no pudieron comprobarse o utilizarse hasta que los aviones comenzaron a acercarse a velocidades cercanas a la velocidad del sonido. Su trabajo ha tenido gran influencia en el pensamiento científico moderno.

Nacido en Turos, Moravia, el 18 de febrero de 1838, Mach se educó en Viena. Se desempeñó como profesor de física en la Universidad de Graz desde 1864 a 1867, en la Universidad de Praga, de 1867 a 1895, y como profesor de filosofía en la Universidad de Viena de 1895 a 1901. En 1901 fue admitido en el Parlamento austríaco. Murió cerca de Munich, Alemania, el 19 de febrero de 1916.

¿Qué criatura era el grifo?

   En la mitología griega, el grifo fue una fabulosa criatura con el cuerpo y patas de león y la cabeza y alas de un águila. Se suponía que los grifos eran nativos de la India, donde, se decía, guardabans tesoro escondidos y construían sus nidos de oro los cuales vigilaban atentamente para evitar que los saquearan. Los griegos creían que vivían en las montañas Rhipaean, entre los Hiperbóreos y los Arimaspos de Escitia. Los grifos custodiaban el oro del norte.
   La figura del grifo se utilizaba con frecuencia como adorno en las obras de arte. Significa la unión de la fuerza del león con la rapidez y la agilidad del águila. El grifo es también un emblema de la vigilancia y la valentía.

¿Qué es la ceremonia japonesa del té?


   El gusto por saborear el té y los procedimientos para ha­cerlo varían en todo el mun­do. A los chinos y a los japo­neses, les agradan más los tés sin fermentar, que producen una bebida de color amari­llento.
Ceremonia del té en Japón
   Costumbres que datan de la Edad Media son las que han dado origen a la ceremonia japonesa del té, que se celebra en un cuarto especialmente acomodado para ese objeto. La persona que prepara el té para sus invitados, activa y graciosamente, lleva al cuarto los utensilios y se sienta ante el hornillo construido en el piso. En él, hay un recipiente de agua caliente con un cucharón de bambú, que descansa sobre la tapa; después de enjuagar la te­tera, pone en ella un poco de té, que toma de un recipiente de laca, vierte sobre él un cucharón de agua y agita la mezcla con un batidor de bambú. Mientras tanto, los invitados saborean dulces que toman de una dulcera.
   Los británicos son, de todos los europeos, los más aficionados al té; le agregan generalmente leche y azúcar. En Inglaterra, todo el mundo dedica un rato al día a tomar una taza de té. En cierta época, los americanos prefirieron el té verde, pero actual­mente, las clases fermentadas son las que más se consumen.
   Los rusos rara vez usan leche o azúcar con el té, pero acostumbran ponerle una rebanada de limón o alguna especia. En Suiza, frecuentemente, se mez­cla con canela, y en los países del África del Norte, el té con menta es la bebida favorita de los árabes. En el Turkestán, el fermentado se hierve hasta que queda casi negro, y luego, se le agrega crema.
   La especie de té más cultivada es Thea sinensis, de la familia de las teáceas, y sus principales va­riedades son bohea y viridis.