¿Cuáles son los rostros en el monte Rushmore?


   En el estado de Dakota del Sur en los EE.UU., gigantescas figuras talladas en la piedra miran al horizonte. Son los rostros de cuatro grandes presidentes norteamericanos: Washington, Jefferson, Lincoln y Teodore Roosevelt. Forman el monumento del monte Rushmore, esculpido en el granito de las Black Hills, que antes eran consideradas lugar sagrado por los Sioux.
   El escultor, Gutzon Borglum, hizo un monumento semejante en los Apalaches, en Georgia, en honor del general Lee, el héroe de la guerra de Secesión. Disgustado con sus socios, abandonó su proyecto, pero su reputación había llegado a Dakota.
   Los retratos, de 18.50 m de alto, fueron esculpidos de 1927 a 1942. Fue una verdadera hazaña realizada a golpe de explosivos: se hicieron con dinamita paredes enteras de granito. El escultor se encargó luego, con su cincel, su gubia y su martillo, de lograr los parecidos.
   Algunos estadounidenses creen tener en él el monumento más extraordinario realizado desde la antigüedad.

¿Cómo funciona el microscopio?


   No se sabe de seguro cuándo descubrió el hombre, por primera vez, que un objeto visto a tra­vés de un cristal de forma lenticular aparecía agrandado. Existen a este respecto testimonios antiquísimos, pero muy vagos: forman parte de la prehistoria. La historia se inició en el siglo dieciséis, con el italiano Benedetto Rucellai, quien describe en uno de sus breves poemas las observaciones realizadas sobre abejas seccionadas con la ayuda de un espejo cóncavo.
   Un siglo más tarde, y gracias a los perfeccionamientos aportados por el holandés Leenwenhoek, el mi­croscopio alcanza la edad adulta. Su nombre, producto de laboratorio, es­tá formado por dos palabras grie­gas: micros (pequeño) y scopéo (observación). El aparato funciona mediante dos sistemas de lentes: una de ellas (el objetivo) produce una imagen agrandada del objeto, mientras que la otra (el ocular) agranda ulteriormente la imagen.
   Los objetos a observar se colocan sobre un cristal y se iluminan por transparencia, mediante un peque­ño espejo que refleja y concentra sobre ellos la luz ambiental. Actual­mente se utilizan también microsco­pios electrónicos, capaces de agran­dar millones de veces un objeto.
   Los elementos fundamentales de un microscopio normal de laboratorio son: el condensador, que ilumina el objeto a examinar haciendo converger en él la luz de una fuente luminosa; el sistema de enfoque de la imagen; y las tuercas micrométricas, que permiten mover el cristal de tal forma que la parte a observar esté siempre enfocada.



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¿Quién realizó el primer salto en paracaídas?

   Antes de la era cristiana, los acróbatas chinos ya utilizaban grandes sombrillas a guisa de paracaídas. Se lanzaban así desde lo alto de los acantilados, ante espectadores fascinados. En 1783, en Montpellier, el francés Lenormand repitió sin saberlo la téc­nica china: desde lo alto de una torre saltó al vacío provisto de dos sombrillas abiertas.
   Pero el primer salto verdadero con un paracaídas digno de ese nombre fue efectuado por el francés André Jacques Garwerin: el 22 de octubre de 1797 se elevó en globo a 700 m sobre París y tras haber cortado las cuerdas que unían la canastilla al globo, se dejó caer, llevado por su "globo-paracaídas", y aterrizó sobre el césped del parque Nonceau.
   El primer salto desde un avión data de 1912: el capitán norte­americano Albert Berry se lanzó al aire con un paracaídas.
   Pero ¿no es mayor hazaña todavía saltar sin paracaídas? en 1972, la aeromoza checoslovaca Vesna Vulovic cayó en caída li­bre desde un avión incendiado. Sobrevivió a esa caída de 10 160 m, ¡pero estuvo 16 meses en el hospital!