¿Quién cruzó primero la barrera del sonido?

   14 de octubre de 1947: el capitán Charles Yeager, de 24 años de edad, trataba de atravesar la barrera del sonido a bordo del Glamorous Glennis, avión de caza a reacción, con matrícula Bell X-l. De pronto, un ruido ensordecedor resonó sobre la base Edwards, en California. Yeager acababa de pasar. . .
   ¿Cómo lo hizo? La velocidad del sonido es de 1 224 km/h a 100 m del suelo, pero no es más que de 1 066 km/h a 11 000 m de altura. Como el Bell X-l no podía alcanzar tal velocidad en vuelo horizontal, Yeager tuvo que elevarse a una muy gran alti­tud para luego bajar en picada. A 12 800 m, después de algunos dramáticos segundos en los que el avión fue peligrosamente sacu­dido por las vibraciones, alcanzó los 1 078 km/h (Mach 1,015).
   Yeager no paró ahí. En 1954 logró una nueva hazaña al supe­rar la velocidad de Mach 2: a bordo de un Bell X equipado con cuatro motores llegó a los 2 575 km/h.
   Ahora despierta interés el vuelo hipersónico (10 000 km/h y más) y se puede soñar con que un día ningún punto del globo es­tará a más de unas cuantas horas de vuelo.

¿Cuándo aparecieron las flores sobre la Tierra?

   La flor, de la que se derivan el fruto y la semilla, es un órgano caracte­rístico de las plantas más evolucio­nadas. Su aparición se remonta a una época relativamente reciente: unos 100 millones de años. Las flores constituyeron, por tanto, la última gran novedad en la evo­lución del mundo vegetal, que se desarrolló casi paralelamente a la aparición de los mamíferos. Las plantas que en la era precedente habían formado extensos bosques. carecían de flores: gínkgo, sequoias gigantes, álamos, encinas, sauces y arces, eran las más difundidas. Pero, en determinado momento, hi­cieron su aparición las primeras plantas con flores. Las nuevas especies, favorecidas por los numerosos insectos polinizadores que entre tanto se habían difundido enormemente, invadieron muy pronto todas las regiones, mo­dificando el aspecto de los bosques y creando distintas condiciones de vida muy favorables para los nuevos pequeños seres de sangre caliente que se estaban extendiendo por toda la Tierra. Durante muchos mi­llones de años, los primitivos ma­míferos permanecieron ocultos a la sombra de estas nuevas especies vegetales.

¿Cuál fue la proeza del Nautilus?


   El Nautilus fue el primer submarino de propulsión nuclear. Gracias a una pila atómica, no mayor que una mandarina, po­día recorrer millares de kilómetros sin salir a la superficie.
   Tras partir de la Alaska con más de cien hombres a bordo, el 1° de agosto de 1958, el Nautilus se sumergió bajo el hielo. Se trataba de la operación Sunshine que consistía en atravesar todo el océano Ártico pasando por el polo bajo su casquete.
   La navegación es muy peligrosa porque en varios lugares el agua es poco profunda: no hay más que unos treinta metros en­tre el casquete polar y el fondo del océano.
   El 3 de agosto, la voz del capitán Anderson anuncia: "Misión cumplida. Llegamos al polo". La temperatura del agua es de 0 grados centígrados. Encima del submarino hay varios metros de hielo que habría que perforar, en caso necesario. . .
   En 1959, otro submarino norteamericano, el Skate, realizó la misma hazaña. Especialmente equipado para romper el hielo, logró incluso reventar el casquete a nivel del polo y salir a la su­perficie en medio de un ruido ensordecedor.