El origen del kayak

   Los esquimales habitan regiones polares en las que los árboles son muy escasos. Debido a ello, los primeros kayaks que constru­yeron fueron fabricados con huesos de reno y de ballena, sobre los cuales extendían pieles de focas.
   Hoy existen kayaks de una, dos o cuatro plazas. Son abiertos, para pasear, o "puenteados" (cerrados) para el kayak deportivo. El kayakista va hincado sobre una rodilla y maniobra un remo doble (a diferencia del canoísta, que va hincado sobre sus dos rodillas y maneja un remo sencillo).
   Los kayaks cerrados tienen una abertura redonda llamada "agujero de hombre" donde se instala el kayakista. Este agujero está provisto de una especie de falda impermeable que se ajusta a la cintura. Así, el kayak se hace hermético, es decir que el agua no puede penetrar en su interior.
   Al bajar un río rápido, puede suceder que el kayak se voltee. Pero un kayakista experimentado sabe restablecer su buena posi­ción mediante movimientos del cuerpo y del remo. Esta técnica se llama esquimotaje, palabra que evoca el origen de este deporte.
   Actualmente el canotaje en kayak se ha convertido en deporte y los kayaks son de plástico; son más sólidos y menos caros. Con ellos se hacen carreras de velocidad, slaloms y descensos muy espectaculares en ríos rápidos.






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¿Cómo clasificó Carlos Linneo las plan­tas?

   Los estudiosos de las plantas (bo­tánicos), a medida que iban cono­ciendo nuevos vegetales, sobre todo después de los grandes descubri­mientos geográficos, experimenta­ron la necesidad de ordenar los conocimientos adquiridos agrupando los vegetales según las semejanzas que hubiera entre ellos. Pero si pensamos en las muchas plantas que crecen a nuestro alre­dedor, y en lo distintas que son unas de otras, comprenderemos en se­guida que encontrar un medio sen­cillo de clasificar el mundo vegetal era algo muy complicado. El primer gran científico que llevó felizmente a cabo esta tarea fue Linneo. Para agrupar las plantas se basó en el aspecto de las flores, y especialmente en las característi­cas y el número de los estambres y los pistilos.
   Hoy en día su clasificación ha sido superada por otras más lógicas y perfectas, pero a Linneo le cabe el honor de haber introducido en la botánica el criterio de adoptar para cada planta dos términos latinos: uno para indicar el género y otro para indicar la especie. Este crite­rio se sigue utilizando universal­mente, sobre todo en los congresos internacionales de botánica que se celebran cada cuatro años.




¿Cuénta la altitud en la prevalencia de enfermedades pulmonares?

   Las enfermedades pul­monares, el enfisema y la bronquitis son ya un pro­blema de salud en Latinoa­mérica mucho más grave de lo que hasta ahora se había considerado. Según un estudio realizado en la Universidad Federal de Pe­lotas, en Brasil, el número creciente de fumadores (los que más posibilidades tienen de padecer EPOC, enfermedad pulmonar obs­tructiva crónica), puede ser un motivo por el cual los pulmones de los latinos cada vez se enferman más. Sin embargo, la altitud de ciertas ciudades también parece jugar un papel importante a la hora de eva­luar por qué ciertos luga­res presentan más prevalencia que otros. Las reco­mendaciones generales para evitar padecer trastor­nos en el sistema respirato­rio son no fumar, no vivir en zonas con excesiva con­taminación y controlar las alergias con un tratamiento médico adecuado. Según el estudio, la ciudad que pre­senta más casos de estas enfermedades es Montevi­deo, y la que menos, la Ciudad de México.