¿Cuándo se permitió por primera vez participar a las mujeres en unos Juegos Olímpicos?

   En su origen, los Juegos Olímpicos estaban reservados a los hombres. A las mujeres no sólo se les prohibía participar, sino hasta presenciarlos, donde los atletas competían desnudos. Si alguna mujer desobedecía se hacía acreedora a la muerte.
   En el año 600, una joven griega, organizó los primeros Juegos femeninos, llamados "Heras" en honor de Hera, la esposa de Júpiter. Estos juegos se efectuaban cada cuatro años, alternán­dolos con los Juegos masculinos.
   Cuando en 1896 el barón de Coubertin restauró los Juegos Olímpicos modernos, excluyó a las mujeres, diciendo que una olimpiada femenina sería impropia. Coubertin opinaba que la participación de la mujer debía  limitarse  a  coronar  a los vencedores.
   Pero, en 1922, Alice Milliat, una deportista obstinada, orga­nizó en París los primeros Juegos mundiales femeninos. Y con asombro se descubrió que una competición entre mujeres no es nada ridículo. Finalmente, en 1928 fueron admitidas las mujeres a la Olimpiada de Amsterdam.

¿Cómo se llama la vestimenta de los judokas?


La vestimenta del judoka se llama judogui; por su forma es si­milar al traje de los campesinos japoneses de antaño.
Durante los combates, los adversarios se sujetan por el judogui agarrando con la mano derecha la solapa izquierda y con la ma­no izquierda la manga derecha. Empujando y tirando de la tela es como el judoka consigue desequilibrar a su adversario; por lo tanto sería imposible practicar judo estando desnudo.
Amplio y cómodo, el judogui permite todos los movimientos. La forma y la tela no han sido elegidas al azar; está confecciona­do con un algodón muy sólido, que resiste fuertes tracciones y absorbe fácilmente el sudor. No lleva cierre alguno ni botones para evitar heridas.
La chaqueta esta cerrada por una cinta de tela cuyo color indi­ca la fuerza o categoría del judoka, de la más débil a la más fuer­te: blanca, amarilla, naranja, verde, azul, marrón, negra, roja y blanca, roja. Sólo hay 77 cintas rojas en todo el mundo. Los judokas combaten siempre descalzos, pues así se "sujetan" mejor al suelo.

Detectar la gastritis por medio del aliento

   Cada vez más personas padecen en­fermedades gastrointestinales cuyos métodos de diagnóstico son bastante molestos para el paciente. Los más co­munes son la observación directa del duodeno mediante técnicas de endoscopia y biopsias, que, además de re­sultar traumáticas, implican un costo bastante alto. Sin embargo, reciente­mente, algunos centros de salud cuen­tan con un nuevo aparato que detecta enfermedades como la gastritis de forma sencilla y eficaz. Se trata de un nuevo equipo de tecnología de punta desarrollado por la empresa Endomédica, conocido como Heliprobe o prueba de aliento. El equipo es útil para detectar al bacilo que se encuen­tra en la mucosa gástrica del estómago y que se asocia con las gastritis cróni­cas. Para llevar a cabo el estudio, 15 minutos antes de soplar en una bolsa, hay que ingerir una pastilla de carbono catorce. Posteriormente, éste pasa a un aparato especial que lo analiza me­diante un espectrómetro de masas, a fin de obtener un resultado negativo o positivo de la infección.