Los síntomas de un ataque de pánico (dolor, ansiedad, falta de aire y miedo) pueden parecerse a los de un infarto; de hecho, algunos médicos los vinculan. En un estudio con 3,369 mujeres pos-menopáusicas saludables, las que sufrieron un ataque de pánico en los seis meses previos eran cuatro veces más propensas que las demás a sufrir un infarto en los cinco años posteriores.
¿Por qué? Los efectos biológicos de la ansiedad podrían alterar el ritmo cardiaco o el flujo sanguíneo, o tal vez los ataques sean una señal de un mal cardiaco subyacente, dice el doctor Jordán Smoller, coordinador del estudio. Si teme que su ansiedad se deba a algo semejante es mejor acudir de inmediato con el médico.
Los infartos se presentan de distinta forma en hombres y mujeres, dice la doctora Nieca Goldberg, directora médica del Programa del Corazón de la Mujer de la Universidad de Nueva York. En general, los hombres sufren dolor de pecho, pero los síntomas de las mujeres pueden ser más sutiles: molestia en el pecho, falta de aire, fatiga extrema, sudoración abundante y presión en el bajo pecho similar a la acidez o la indigestión.
La artritis entre hispanos en EE.UU.
Millones de hispanos en los Estados
Unidos padecen de dolores crónicos en las articulaciones y nunca han
visto al doctor, y también se sabe que tres millones de hispanos adultos
han sido diagnosticados de artritis por un especialista. Muchas de esas
personas se ven limitadas de desarrollar sus tareas laborales. Afortunadamente la Arthritis Foundation en los Estados Unidos
cuenta con información en español para ayudar a controlar esta
enfermedad que se manifiesta como un dolor crónico de las
articulaciones. También les brinda a las personas afectadas la
posibilidad de hablar, en español, con un especialista en tratamientos.
Además pone a su alcance folletos gratuitos como: "El ejercicio y la
artritis", "Osteoartritis", "Fibromialgia", "Artritis reumática",
"Lupus" y muchos más. La Arthritis Foundation es la única organización
de salud sin fines de lucro en los Estados Unidos que ayuda a que las
personas tengan mayor control para enfocar sus esfuerzos en prevenir,
controlar y curar la artritis y condiciones relacionadas. Es bueno
destacar que la artritis es la causa número uno de discapacidad en este
país.
Una mala experiencia en el restaurante
Comer fuera de casa es mucho más que algo fisiológico. Ésta es la conclusión del Dr. Kai Víctor Hansen, investigador de la Universidad de Stavanger, en Noruega. La diferencia entre una experiencia agradable y una desagradable en un restaurante no está, curiosamente, en la sazón sino en la cuenta. En su estudio encontró que el tiempo de espera de la cuenta es fundamental; si ésta y el cambio demoran, o si los meseros se muestran evasivos u hostiles en el momento del pago, la experiencia puede cambiar radicalmente y ser desagradable.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)