- El Día Nacional del Dónut es el 23 de junio en los EE.UU.
- La primera rosquilla Krispy Kreme se vendió el 13 de julio de 1937 en Salem, Carolina del Norte.
- Los dos tipos más comunes de donas son los de tipo toroidal y la dona rellena.
- Se considera generalmente que el origen del dónut viene del dulce navideño holandés oliebollen (bolas de aceite), que estos trajeron a Nueva Ámsterdam (futura Nueva York) en el siglo XVI.
- No todos las rosquillas son dulces: en el sur de la India, se sirven rosquillas saladas llamadas vadai.
- La máquina de donas fue inventada en 1920, por un ruso llamado Adolfo Levitt.
- El récord de comer rosquillas está en manos de un hombre llamado John Haight, que consumió 52 oz de donas (alrededor de 26 rosquillas) en poco más de seis minutos en 1981.
- El tamaño aproximado del agujero de la dona es 16/20" (unos 2 cm).
- Per cápita, los canadienses consumen la mayor cantidad de donas en el mundo.
- Dunkin' Donuts fue fundada en 1950. La compañía tiene más de 9.700 restaurantes en 31 países en todo el mundo.
- Estos bollos dulces constituyen uno de los alimentos para el desayuno más populares de los Estados Unidos.
- Aparte de Dunkin' Donuts algunas de las franquicias más conocidas son Baskin Robbins, Krispy Kreme, y Winchell's Donuts.
- Los nombres más comunes que recibe este bollo (inglés: doughnut) en los diferentes países de habla hispana son dónuts, rosquillas, donas, berlinas, etc.
Datos curiosos de las donas (rosquillas)
Curiosidades sobre Sao Paulo
- Sao Paulo (San Pablo) es la ciudad más grande Brasil y la sexta más grande del mundo.
- La ciudad de Sao Paulo es el hogar de la mayor comunidad japonesa fuera del país del Sol Naciente.
- La ciudad es la capital del estado de Sao Paulo en el sureste de Brasil.
- Gentilicio: paulistano.
- El gentilicio de paulistas designa a aquellos que pertenecen a la totalidad del estado de São Paulo, incluyendo a los paulistanos.
- El 70 por ciento de la población de Sao Paulo es católica.
- Su área metropolitana alberga a más de 20 millones de personas
- El idioma oficial es el portugués. Otros idiomas hablados son el español, inglés y francés.
- La temperatura media en enero es de 21 C (70 F), mientras que el promedio en julio es de 14 C (57 F).
- Sao Paulo es considerada la ciudad más rica del hemisferio sur
- El área metropolitana de São Paulo es la probablemente la más poblada de América.
- Área de la ciudad: 588 millas cuadradas (1,522.986 km ²) - Área metropolitana: 3,067.1 millas cuadradas (7,943.818 km ²).
- Sobrenombres que recibe São Paulo: Terra da Garoa (tierra de lloviznas) y Sampa.
- São Paulo es considerado una Ciudad Alfa.
- São Paulo se convirtió oficialmente en ciudad en 1711.
El envenenamiento por plomo en algunos pintores famosos.
Algunos patólogos e historiadores piensan que algunos pintores famosos fueron envenenados hasta cierto punto por las toxinas de sus pinturas.
No hace mucho tiempo, los artistas mezclaban sus propios pigmentos hechos de plomo, cadmio, mercurio y otros materiales nocivos y por lo que pudieron haber sufrido los efectos acumulativos al absorber estos pigmentos a través de la respiración, el tacto, y posiblemente ingerirlos por accidente.
Se ha sugerido que no es casualidad que la locura de Vincent van Gogh se hizo más notoria durante su período de dos años más prolíficos.
El caso de Francisco de Goya es quizás el más curioso. Algunos dicen que fue un artista cuyo envenenamiento por plomo en realidad ayudó a su carrera.
A la edad de 46 años, Goya fue un pintor de la corte, eminentemente competente pero descuidado de la peligrosidad de la materias primas que elegía para pintar.
Fue ese mismo año, 1792, que quedo gravemente enfermo con un coma, parálisis parcial, dificultades de visión y audición, mareos, paranoia y alucinaciones, todos los síntomas de envenenamiento por plomo.
Goya fue un candidato particularmente bueno para sufrir de envenenamiento, ya que molía y mezclaba sus propios pigmentos, cubría la tela con una primera capa de blanco de plomo, y pintaba de una manera rápida y furiosamente desordenada con cepillos, espátulas, trapos, esponjas y las propias manos, salpicándose continuamente a sí mismo con sus blancos de plomo, amarillos de cadmio y rojos de mercurio.
Se recuperó, pero en los próximos 36 años sufrió al menos cinco episodios de la misteriosa enfermedad. Esto le impidía pintar por un tiempo, pero le permitía a su cuerpo bajar los niveles de toxicidad.
La parte realmente interesante es el efecto que esto tuvo en su arte.
Su trabajo pronto pasó de dulce y sentimental a extraño y grotesco, de pacíficas escenas campestres a infernales pesadillas, y de pequeñas viñetas inofensivas a sátiras devastadoras de los excesos de los nobles y de la Iglesia.
Sus representaciones francas de mutilaciones, castraciones, estrangulaciones, brujerías y demás actos extraños revolucionaron su trabajo e elevaron su reputación en la historia del arte.
No hace mucho tiempo, los artistas mezclaban sus propios pigmentos hechos de plomo, cadmio, mercurio y otros materiales nocivos y por lo que pudieron haber sufrido los efectos acumulativos al absorber estos pigmentos a través de la respiración, el tacto, y posiblemente ingerirlos por accidente.
Se ha sugerido que no es casualidad que la locura de Vincent van Gogh se hizo más notoria durante su período de dos años más prolíficos.
El caso de Francisco de Goya es quizás el más curioso. Algunos dicen que fue un artista cuyo envenenamiento por plomo en realidad ayudó a su carrera.
A la edad de 46 años, Goya fue un pintor de la corte, eminentemente competente pero descuidado de la peligrosidad de la materias primas que elegía para pintar.
Fue ese mismo año, 1792, que quedo gravemente enfermo con un coma, parálisis parcial, dificultades de visión y audición, mareos, paranoia y alucinaciones, todos los síntomas de envenenamiento por plomo.
Goya fue un candidato particularmente bueno para sufrir de envenenamiento, ya que molía y mezclaba sus propios pigmentos, cubría la tela con una primera capa de blanco de plomo, y pintaba de una manera rápida y furiosamente desordenada con cepillos, espátulas, trapos, esponjas y las propias manos, salpicándose continuamente a sí mismo con sus blancos de plomo, amarillos de cadmio y rojos de mercurio.
Se recuperó, pero en los próximos 36 años sufrió al menos cinco episodios de la misteriosa enfermedad. Esto le impidía pintar por un tiempo, pero le permitía a su cuerpo bajar los niveles de toxicidad.
La parte realmente interesante es el efecto que esto tuvo en su arte.
Su trabajo pronto pasó de dulce y sentimental a extraño y grotesco, de pacíficas escenas campestres a infernales pesadillas, y de pequeñas viñetas inofensivas a sátiras devastadoras de los excesos de los nobles y de la Iglesia.
Sus representaciones francas de mutilaciones, castraciones, estrangulaciones, brujerías y demás actos extraños revolucionaron su trabajo e elevaron su reputación en la historia del arte.
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