¿Quién es ese Juan Ruiz al que se dirige el famoso escritor alicantino Azorín, diciéndole que deje un poco de correr aventuras? ¿Qué vida llevó para que le dijeran tales cosas? El mismo nos lo cuenta en un bello libro escrito en verso y perteneciente al «mester de clerecía», género literLibro del Buen Amor, en el que Juan Ruiz, arcipreste de Hita, se pone como protagonista. Casi todo lo que sabemos de él esta escrito en ese libro: que era natural de Alcalá de Henares y que fue arcipreste; que le gustaba andar con «escolares nocherniegos» y que era alegre, jovial, amigo de jaranas y de una gran vitalidad.
ario del que ya hemos hablado; se trata del
En la época del arcipreste, la sociedad estaba a punto de dar un gran cambio, pues se acercaba el renacimiento, y las luchas entre diversos grandes nobles iba a debilitar a los aristócratas y a fortalecer a la monarquía y al Estado. El arcipreste escribió el libro, como él mismo dice, «para apartar al hombre de las maestrías y sutilezas engañosas del loco amor del mundo, que usan algunos para pecar» Pero en vez de escribir un pesado poema contra las costumbres de su tiempo, nos relata una serie de divertidas aventuras para hacer ver la necesidad de reformarse.
Una de estas historias nos cuenta como don Melón (que era el mismo arcipreste) se enamora de una dama, doña Endrina, y entonces busca la ayuda de una vieja llamada Trotaconventos, que sirve de mediadora entre ambos para lograr sus deseos. En otra historia nos divierte con la batalla entre don Carnal y dona Cuaresma, ambos respaldados por sus ejércitos, y que quiere representar la lucha entre el mundo material y el mundo espiritual.
En todos los relates, el arcipreste busca enseñar buenas costumbres y al mismo tiempo describirnos el ambiente de entonces, en el cual parece encontrarse tan a gusto.
Juan Ruiz nació en Alcalá de Henares en el siglo XIII y murió en el XIV. Se dice que, siendo arcipreste de Hita, fue encarcelado por el obispo de Toledo durante trece años.