¿Cómo se forman los coágulos sanguíneos?

Cuando nos cortamos, la sangre fluye de la herida. La sangre contiene, además de glóbulos rojos y glóbulos blancos, estructuras diminutas llamadas plaquetas. Estas plaquetas se amontonan alrededor de la herida, luego se combinan con otras sustancias en el plasma sanguíneo (líquido) y sustancias químicas en el tejido dañado y forman largas y pegajosa hebras de fibrina.

Las hebras de fibrina se entrecruzan entre sí y forman una especie de dique para atrapar la sangre, llamado coágulo. Un coágulo se forma sobre una herida en la superficie de la piel creando una costra.

Debido a que estas plaquetas y demás sustancias coagulantes están siempre presentes en nuestra sangre, podemos preguntarnos por qué la sangre no se coagula mientras fluye en el interior del cuerpo. Esto es porque las sustancias de la coagulación están inactivas mientras la sangre circula a través de las paredes lisas de los vasos sanguíneos. Si fueran activas, la sangre se coagularía y bloquearía la circulación, una condición muy peligrosa.

La sangre de cada persona coagula a diferentes velocidades. Las personas cuya coagulación es muy lenta o no existe del todo, es porque tienen una enfermedad peligrosa conocida como hemofilia. Los médicos consideran a la hemofilia como una enfermedad de varones, porque es raro que las mujeres desarrollen esta enfermedad. Sin embargo, una madre que no muestra signos de la enfermedad puede transmitirla a sus hijos.

¡Una persona puede perder la mitad de toda la sangre en su cuerpo y aún vivir!