Origen de la plancha eléctrica

¿Qué sería la vida sin algunos instrumentos que se han vuelto indispensables en muchos hogares? Lo cierto es que el uso de electrodomésticos cambió la vida de no pocas familias. Por ejemplo, antes de la plancha eléctrica, en las casas se quitaban las arrugas a la ropa de una forma muy rudimentaria. Los puños y los cuellos de las camisas eran llevados a una lavandería para que los almidonaran, mientras que el resto de la camisa y la ropa se alisaban con planchas de hierro o piedra que eran calentadas sobre un comal que descansaba en brasas encendidas.
   En los hogares había hasta cuatro planchas calentándose al mismo tiempo; se planchaba con una hasta que se enfriara y luego se tomaba otra, y así sucesivamente. Después se fabricaron otras que tenían un hueco donde se colocaba el carbón encendido a fin de mantenerlas a temperatura óptima durante más tiempo. Pero esto cambio el 6 de junio de 1882, cuando Henry W. Seely presentó en la oficina de patentes de Nueva York los planos para construir la primera plancha eléctrica, A pesar de su practicidad no pudo ser usada de inmediato como un artículo doméstico, pues en ese entonces pocas casas se encontraban conectadas a la red eléctrica. No fue sino hasta 1924 cuando Joseph W. Myers introdujo a ese diseño un termostato, y en 1926 la compañía Eldec lanzó a la venta una plancha con rociador de vapor.