El pequeño Trianón

   En el gran parque del palacio de Versalles, lejos de la agitación y las intrigas de la corte, María Antonieta, reina de Francia, se refugiaba, en busca de calma, en el denominado pequeño Trianón.
   Por encargo del rey Luis XV, el arquitec­to Gabriel construyó el pequeño Trianón entre 1762 y 1768. El rey lo utilizó para descansar del esplendor de Versalles. Luis XVI regaló el encantador castillo en miniatura a María Antonieta, que lo de­coró lujosamente y pasó algunas tem­poradas en él, huyendo de la esclavitud de la corte. Las armoniosas proporciones de su fachada, coronada por una baranda de estilo italiano y adornada por cuatro columnas corintias, confie­ren a este sencillo edificio una gracia extraordinaria. A dos pasos del pequeño Trianón pacían las ovejas y las vacas del "Hameau", pueblecito en el cual la reina y los cortesanos se entregaban a sus juegos campestres.