Torcuato Tasso

   Torcuato Tasso (1544-1595). La historia de este gran poeta italiano es una tragedia romántica. Nació en Sorrento en el período de la historia ita­liana en que la riqueza y el poder del país estaban en manos de muchos príncipes o duques, cuyas cor­tes eran, no sólo centros de lujo, sino también de arte y de saber, verdaderos emporios de cultura. En aquel tiempo, era costumbre que los poetas, artistas y eruditos frecuentasen dichas cortes; de esta suer­te, aseguraban su vida, pero perdían la libertad para seguir sus propias inclinaciones y corrían la suerte o los vaivenes de la fortuna de sus mecenas. El pa­dre de Torcuato también era poeta y había sufrido tantas vici­situdes en su vida de cortesano, que resolvió que su hijo siguiera una profesión más segura, y mandó al joven a la Universidad de Padua para que estudiara Derecho; pero Tasso se dedicó más a la Filosofía y a la poesía. Antes de cumplir los 18 años, había escrito su Einaldo, poema ro­mántico sobre la his­toria de Carlomagno, de tal originalidad, que su padre se vio obliga­do a permitirle que siguiera su inclinación y se dedicara a la poe­sía. Sucedió esto en Bolonia en 1563.

   Después de un cor­to período de estudios en la Universidad de Bolonia, Tasso disfru­tó de cinco felices años bajo la protección del cardenal Luis d'Este, en Ferrara, donde llegó a ser favorito de una de las cortes más brillantes de Italia en aquel entonces. Posteriormente, entró al servicio de Alfonso, duque de Ferrara, y a los 31 años, terminó su obra maes­tra: Jerusalén Libertada, epopeya religiosa basada en la primera Cruzada y sus incidencias. En lugar de publicarla, envióla a un grupo de eruditos y gen­te de iglesia de Roma pidiéndoles su opinión. Tan severamente criticaron el poema, que Tasso, de tem­peramento muy sensible, casi llegó a la locura. Los celosos cortesanos agravaron sus sufrimientos con calumnias e insultos, al punto de que el poeta fue presa de la melancolía y de la irritabilidad, que lo llevaron casi a la demencia. Una noche, en presen­cia de la Duquesa, desenvainó su espada para ma­tar a un criado, que según su imaginación, lo esta­ba espiando. La maledicencia contaba que su estado mental se había agravado por su amor a la princesa Leonora, hermana del Duque, a quien había dedica­do muchas poesías apasionadas. Por fin, Tasso llegó a tal punto de violencia, que el Duque lo envió a un manicomio, donde estuvo recluido durante siete años. Durante esta época, escribió algunos de sus mejores poemas cortos y una serie de reflexiones filosóficas. Por fin, Alfonso decidió liberarlo en 1586. La obra había sido ya publicada y el autor la rehizo y am­plió con el título Jerusalén Conquistada, versión inferior.

   Después de varios años de infortunio, la felicidad sonrió al abatido viejo. Fue invitado a Roma para recibir de manos del papa la poética corona de lau­rel, pero el honor llegó demasiado tarde; antes de que se celebrara la ceremonia, Tasso cayó enfermo y murió en el convento de San Onofre.

   Sus obras principales son: Rinaldo (1562) ; Aminta (1573); Jerusalén Libertada (1575) y Torrismondo (1586).


   Importancia e influencia de Torcuato Tasso
   Se dice que con motivo de su último viaje a Roma, un famoso jefe de bandoleros le ofreció un salvoconducto, pero él lo re­chazó; entonces, el bandido dis­puso que su gavilla de malhe­chores se retirara de las cerca­nías del camino durante el viaje del poeta.

   No podía sustraerse el artis­ta al ambiente erótico de la epopeya de la época y no vaciló en intercalar episodios erótico-novelescos en el poema, que fue imitado por el gran escritor es­pañol Lope de Vega y por el menos ilustre Diego de Hojeda. Ejerció la obra de Torcuato Tasso gran influencia en buena parte de la literatura europea de los siglos XVI y XVII.

   La fantasía del vate vuela hasta alturas verdade­ramente difíciles de alcanzar e imposibles de su­perar, y logra una creación artística de excelsas calidades.