¿Por qué flotan los barcos?

   Un barco se asemeja a una caja muy grande. Flota por que hay en él muchas partes huecas, llenas de aire. El peso de cualquier barco y su carga equivale al peso del agua que des­plaza. El barco se hunde en el agua hasta que desplaza una cantidad de agua equivalente a su mismo peso.
   Todas las partes del barco tienen por objeto darle fuerza, impedir que el agua penetre, y hacerlo más seguro.
   La quilla es la pieza fundamental del barco. Antes, las quillas se hacían de grandes troncos de árbol. Ahora son de acero. La quilla va desde el tajamar, vigueta de acero en torno de la cual se construye la proa, hasta la estructura de proa, en la que van el timón y la hélice.
   Las cuadernas son las costillas del barco. Están sujetas a la quilla en la parte inferior y a baos sobre los que descansa la cubierta, en la parte superior. Las cuadernas determinan la forma del barco. Las planchas que forman los costados del bar­co se encuentran unidas a las cuadernas.
   Las cubiertas inferiores y los mamparos dan más fuerza a todo el barco y lo dividen en compartimientos herméticos. Si cualquiera de esos compartimientos se inunda, puede cerrár­sele para evitar que el agua invada todo el barco y lo hunda.
   Casi todos los buques tienen tanques de doble fondo, que se emplean para almacenar agua dulce, petróleo combustible, o lastre de agua salada.
   La máquina del barco, colocada en medio del mismo o en la popa, está conectada con la hélice, en la popa. Al hacer gi­rar la rueda del barco se mueve el timón, en la popa, con lo que se cambia la dirección del barco.
   Los barcos se construyen de la quilla para arriba y des­cansan sobre una especie de resbaladeras llamadas anguilas. Cuando el casco ha quedado terminado y pintado y se han ins­talado las máquinas, hay una ceremonia de bautizo. Se retiran los soportes de madera y el barco se desliza por las anguilas.