¿Cuándo llegó a Europa el café?

   Casi la tercera parte del café que se consu­me actualmente en el mundo proce­de del Brasil. No obstante, el ori­gen de esta planta es africano. El café crecía espontáneamente en las regiones próximas al mar Rojo, y fue difundido en Oriente Medio por  las  caravanas  de  los  merca­deres árabes, que preparaban con él unas bebidas bastante distintas al café que hoy se sirve. En Europa el consumo de la «bebida árabe» fue introducido por los ve­necianos hacia el año 1560. Un par de siglos más tarde, el café se había popularizado  en  muchas naciones europeas. Su cultivo se extendió en todas las regiones tropicales, y especialmen­te en América.
   La planta del café es un arbusto al que durante su crecimiento no le resultan muy gratos los rayos del sol. Esta es la razón por la cual en las plantaciones se suele observar la presencia de plantas de sombra, como por ejemplo las acacias, orde­nadas en hileras.
   El café puede alcanzar los ocho me­tros de altura. Sus hojas son ovala­das, verdeoscuras y brillantes. Las flores brotan reunidas en ramitos junto a la axila de las hojas, y son blancas y perfumadas. Los frutos son unas bayas escarlata, de forma ovalada, que contienen dos huesos en cuyo interior se en­cuentran las semillas. Estas semillas, convenientemente tostadas y molidas, producen el pol­vo de café.
   La bebida que se obtiene contiene cafeína, substancia que resulta es­timulante para el corazón y el sis­tema nervioso.