¿Qué es el sarro?

   El sarro no es más que la concreción en los dientes de precipitados de sales minerales que contiene la saliva. Sólo el dentista en la consulta bianual que debe hacerse, está preparado para eli­minar el sarro que se ha acumu­lado en los dientes. No se trate de extraerlo por medio de instru­mentos cortantes o punzantes pues fácilmente pueden lesionarse las delicadas estructuras de la boca. Las capas gruesas de sarro no se pueden eliminar frotándolas con pastas dentífricas ni otros medios químicos. Sin embargo, sí puede evitarse en gran parte el depósito de sarro entre los dientes mez­clando benzoato sódico en los pol­vos dentífricos en proporción co­rrespondiente al 5 por 100. Tam­bién el ácido láctico disuelve las pequeñas cantidades de sarro que pueden depositarse diariamente en los dientes, teniendo además la ventaja de que los blanquea.

¿Qué es una fuerza?

   Una fuerza es un agente, producido por uno o varios cuerpos externos, que actúa sobre un cuerpo y que puede ejercer sobre él diferentes efectos: acelerarlo, frenarlo, desviarlo o deformarlo.
   Las fuerzas se miden por su capacidad de acelerar cuerpos, de acuerdo con la segunda ley de Newton (F = ma). Por esta razón la unidad para medir la fuerza en el Sistema Internacional de Unidades es el kgm/s², a la cual se le ha dado el nombre de newton, y se representa con el símbolo N.
   La fuerza es una magnitud vectorial, por lo que para especificarla por completo es necesario decir la dirección y el sentido en el que actúa. La fuerza de gravedad es la fuerza con la que se atraen dos cuerpos por el hecho de tener masa.
   La fuerza eléctrica es la fuerza que sienten dos cuerpos que tienen carga eléctrica. La fuerza puede ser de atracción o de repulsión, según los signos de las cargas sean distintos o iguales. La fuerza eléctrica está determinada por la ley de Coulomb.

El espectáculo del Iguazú


   Las cataratas del Iguazú están consideradas como uno de los espec­táculos más bellos y grandiosos del mun­do. Por encontrarse en una región de di­fícil acceso, en los límites de la Argentina y el Brasil, durante mucho tiempo fueron poco conocidas. La magnitud de las cata­ratas del Iguazú es tal, que ni siquiera ahora, que disponemos de mejores medios de comunicación y de transporte, es posi­ble su completa descripción.
   El río Iguazú nace en el Brasil y corre tranquilamente para confluir con el río Pa­raná. Poco antes de la confluencia, el Igua­zú parece desplomarse en un enorme anfi­teatro de 4 kilómetros de anchura y una altura media de 72 metros.
   Por su altura, extensión y volumen, las caídas de agua del Iguazú superan a las ca­taratas del Niágara. Pero lo que es indes­criptible y maravilloso es la variedad del espectáculo. Se han contado cerca de 375 saltos de agua, que a veces se juntan y cambian constantemente en las diferentes estaciones del año. Además, el paisaje en pleno trópico, con vegetación de selva vir­gen, es una verdadera maravilla de luz y de combinación de colores.
   El salto más notable del lado argentino es el Brazo San Martín. El Salto Unión está precisamente en los límites de Brasil y Argentina.