¿Qué planeta está lleno de herrumbre?

   A menudo se llama a Marte el Planeta Rojo. El color especial de su superficie se debe a que hay grandes cantidades de óxido de hierro, que conocemos en la Tierra como herrumbre. Fre­cuentemente soplan violentas tormentas de polvo a través de la tenue atmósfera, que al­canzan velocidades de 500 kilómetros por ho­ra. En su superficie se encuentra un volcán de 24 kilómetros de altura llamado Monte Olim­po. También tiene un gigantesco valle en una grieta, Coprates Chasma, que tiene 120 kilómetros de ancho y 6.000 metros de profundidad.
   Marte tiene un diámetro de 6787 kilóme­tros, y órbita al Sol una vez cada 687 días. Un día marciano dura un poco más de 24 horas.

¿En qué lugar nace el Nilo?


   Después de atravesar, de sur a norte, más de la mitad del continente africano, el Nilo desemboca en el Mediterráneo. Sus aguas recorren 6 700 kilómetros: es el río más largo de África.
   Hasta el siglo XIX. los geógrafos cre­yeron que el Nilo nacía en un inexplo­rado macizo del centro de África, cono­cido con el nombre de montañas de la Luna. En realidad, no estaban muy equi­vocados. La corriente de agua que aflu­ye del lago Victoria, auténtico mar in­terior africano, recibe el nombre de Nilo. Sin embargo, teniendo en cuenta que en el lago Victoria desemboca el río Kasumo, también llamado Kagera, que procede de los montes Ruanda, puede considerarse que las fuentes reales del Nilo están situadas en este macizo montañoso. El caudal medio del Nilo es de 2 000 m³ por segundo y en los períodos de crecida (entre junio y septiembre) puede alcanzar los 10000 m³. En su desembocadura for­ma un delta de 160 por 250 kilómetros.

¿Qué eleva los cohetes hacia arriba?

   Los cohetes de los fuegos de artificio se elevan porque contienen pólvora explosiva. Al arder esta pólvora produce gases que proyectan el cohete hacia arriba.
   Los cohetes son aparatos motores. Para generar movimiento utilizan el principio de la reacción. La expansión de los gases pro­ducidos por la combustión del carburante da origen a un impulso, tanto en la atmós­fera como en el vacío absoluto. Pero en este último caso es indispensable que el cohete lleve, además, una reserva de oxí­geno —el comburente— para que el car­burante pueda arder. Los cohetes terres­tres se emplean para facilitar el despe­gue de aviones, en el envío de mensajes y en el lanzamiento de cables y arpones.