¿Qué es el monismo?


   El Monismo es un término que en filosofía califi­ca todo sistema que reduce el conjunto de las cosas a una unidad. En cuanto a la sustancia, Cristian Wolff (1679-1754), inventor de la palabra, la aplicaba a las doctrinas que sos­tienen que todas las cosas se reducen, bien a la materia (monismo materialista), bien al espíritu (monismo idealista). Es también una especie de monismo la doctrina del químico alemán Guillermo Ostwald (1853-1932), para quien la única realidad es la energía, de la que son simplemente formas la materia, el pen­samiento, la gravitación, la electricidad, el calor.
   Se clasifican como monismo, tanto el idea­lismo absoluto de Hegel (1770-1831) y su derivación inglesa en F. H. Bradley (1846-1924), como la coherencia de la natura­leza de Lotze (1817-1881) y el naturalismo de Ernst Haeckel (1834-1919), que rechaza todos los dualismos: espíritu y materia, Dios y el mundo, fuerza vital y fuer­zas físicas y químicas, fines de la carne y fi­nes del espíritu. Monismo designa también la concepción general de que sobre cada tema só­lo hay una verdad, que todas las verdades es­tán de acuerdo y que el conocimiento cientí­fico y la fe religiosa son conciliables sin perder su contenido esencial.
   Se habla también de monismo cuando en ciertos campos se da como explicación un solo principio, una sola causa, una sola dirección: monismo estético, monismo moral, etc.

¿Qué es la difusión (física)?

 La difusión ocurre cuando dos o más sustancias puestas en contacto o a través de una membrana porosa se mezclan entre sí después de un tiempo, quedando una mezcla homogénea. La difusión puede darse tanto entre líquidos como entre gases, y en ocasiones algún sólido también entra en el juego. Un ejemplo de difusión se produce cuando echamos azúcar al agua y, al disolverse, las moléculas del azúcar se mezclan con las del agua. Otro ejemplo es cuando colocamos en un cuarto una sustancia olorosa; al poco tiempo el olor se percibe en cualquier parte del cuarto, porque las moléculas de la sustancia se difundieran en el aire, mezclándose con las moléculas de éste. Con los fenómenos de difusión se muestra claramente cómo las moléculas de todas las sustancias se encuentran separadas y en continuo movimiento.

La antigua Cartago

Cartago se levantaba sobre un pro­montorio rocoso situado en un extre­mo del actual golfo de Túnez. Al sur del promontorio había una laguna, y al norte inhóspitas salinas. La posi­ción era, pues, la mejor que se podía desear para construir una ciudad bien defendida. Bastaba cerrar el istmo que unía el promontorio a la tierra firme para completar el cerco defensivo.

Los cartagineses lo hicieron ense­guida levantando tres murallas para­lelas que, con una longitud de 5 kiló­metros, iban desde la laguna hasta las salinas. La muralla exterior tenía va­rios metros de ancho y 14 de altura; cada 60 m. se levantaba una torre.