¿Qué es la constante eléctrica?


  Es la constante de pro­porcionalidad que aparece en la ley de Coulomb, que describe la fuerza de atracción o de repulsión entre cargas eléctricas. Su valor es:

k0 = 9 x 10  Nm²/C²

¿Quién ideó el primer barco que navegó con ruedas de pa­letas?

   El punto de partida de la navegación a vapor puede fijarse en agosto de 1807, cuando el barco Clermont re­montó el río Hudson desde Nueva York hasta Albany (270 kilómetros) en treinta y dos horas, y después lo descendió en sólo treinta. Los mu­chos escépticos que, por su cuenta, habían bautizado al barco Fulton's Folly (La chifladura de Fulton) hubie­ron de batirse en retirada. El ingeniero creador del Clermont era Robert Fulton, nacido en Pennsylvania en 1765, quien, aparte de po­seer dotes poco comunes para la mecánica, tenía como ocupación principal la de pintar. Hacia 1787 se trasladó a Gran Bretaña, donde pa­tentó un sistema de esclusas para la navegación en canales, así como máquinas de aserrar mármol, fabricar sogas e hilar cáñamo. Luego se tras­ladó a París, donde, tras experimen­tar sin éxito un modelo de torpedo autopropulsado, comenzó a interesarse por las posibilidades de la na­vegación a vapor, y así probó su primera embarcación de este tipo en 1803 en aguas del Sena, con resultado satisfactorio. Fulton ofreció su inven­to—y además un submarino cuya hélice se accionaba a mano— al pri­mer cónsul. Napoleón Bonaparte, quien los rechazó, perdiendo quizá con ello la oportunidad de acabar con la supremacía británica en los mares. Fulton trabó amistad con el represen­tante norteamericano en París, Ro­bert Livingston, otro convencido de las posibilidades de la navegación a vapor. Decepcionados ambos por el poco interés que demostraban los franceses por sus ideas, volvieron a América en 1806, dispuestos a construir el que sería famoso barco Clermont.

¿Qué pasa con una estrella cuando muere?

   Nace una estrella cuando se junta una enorme nube de polvo y gas. Gradualmente, la atrac­ción de la gravedad jala estos gases y polvo hacia el centro, para formar una masa sólida. En este proceso se produce mucho calor y pronto la masa se calienta tanto, que principian a efectuarse las reacciones nucleares y la joven estrella comienza a brillar.
   Una estrella de tamaño medio, como nues­tro Sol por ejemplo, brilla intensamente por miles de millones de años. Después de cierto tiempo, se ha gastado todo el combustible del núcleo de la estrella, entonces, las capas exte­riores principian a arder y la estrella crece formando una gigante roja. Finalmente, se des­prende de sus capas exteriores creando lo que se llama una nebulosa planetaria y todo lo que queda en el centro es una estrella pequeña, muy densa, llamada enana blanca. Esta se enfría gradual­mente hasta que sólo es un rescoldo frío y oscuro en el espacio.